domingo, 14 de diciembre de 2014

NARCISO Y ECO



Después de escuchar el mito, contesta a las preguntas. A continuación, te proponemos la lectura del comentario del mito, para poder extraer su enseñanza. 

 Contestar a las siguientes preguntas de comprensión del texto: 

1-¿Cómo se llaman los personajes del mito? 
2-¿Quién era Narciso? 
3-¿A quién castigó la diosa Hera? 
4-¿De quién se enamoró profundamente Eco?
5-¿En qué se convirtió Narciso poco a poco? 
6-¿Qué fue lo único que quedó de la hermosa Eco? 
7-¿Por qué razón castigó la diosa Hera a Eco? ¿Cuál fue el castigo que recibió la hermosa Eco? 
8-¿En dónde vio por primera vez Narciso su reflejo? ¿cuál es el final de Narciso? ¿Cuál es el castigo que recibe? ¿En qué se convirtió? 
9-¿Qué te pareció el mito? ¿Te dejó alguna enseñanza? 

CONCEPTOS

RAE narcisismo 1. m. Manía propia del narciso. 2. Hombre que cuida demasiado de su adorno y compostura, o se precia de galán y hermoso, como enamorado de sí mismo. 2. m. Excesiva complacencia en la consideración de las propias facultades u obras. 

Narcisismo es una alusión al mito de Narciso, amor que dirige el sujeto a sí mismo tomado como objeto. Sigmund Freud lo introdujo en su obra, pero con una definición más difusa. Si bien se puede aludir a una serie de rasgos propios de la personalidad normal, sin embargo el narcisismo puede también manifestarse como una forma patológica extrema en algunos desórdenes de la personalidad, como el trastorno narcisista de la personalidad, en que el paciente sobre estima sus habilidades y tiene una necesidad excesiva de admiración y afirmación. Estos desórdenes pueden presentarse en un grado tal, que se ve severamente comprometida la habilidad de la persona para vivir una vida feliz o buena al manifestarse dichos rasgos en la forma de egoísmo agudo y desconsideración hacia las necesidades y sentimientos ajenos. En su uso coloquial designa un enamoramiento de sí mismo o vanidad basado en la imagen propia o ego. La palabra procede del antiguo mito griego sobre el joven Narciso, de especial hermosura, quien se enamoró insaciablemente de su propia imagen reflejada en el agua. La psicología humanista considera que el narcisismo patológico coincide con autoestima baja o errónea. 


COMENTARIO DEL MITO NARCISO Y ECO.

Hay algunos temas profundos encerrados en este conocido mito. Narciso es un hijo muy querido, y su madre, ansiosa por conocer su futuro, consulta a un adivino cuando todavía es muy pequeño. Éste le advierte que, si quiere llegar a la edad madura, no puede conocerse. De modo que su madre, intentando confundir al destino (lo que siempre termina siendo una mala idea), le mantiene protegido e ignorante de todo, ajena al hecho de que de ese modo, ella misma está trazando su destino. Al crecer, Narciso se torna desconsiderado y absorto en sí mismo, debido a que toda su energía la dedica a afirmar su identidad a través de los ojos de los demás. A causa de ser tan bello, todos le perdonan su comportamiento arrogante. Nunca se ha visto a sí mismo. Lo único que sabe es que todos los que lo rodean lo halagan demasiado y, por lo tanto, asume que es mejor y más importante que los demás, con lo que los trata con desdén. Debajo de este desdén hay una profunda dependencia y una corrosiva duda de sí; ¿pues cómo podemos valorarnos si no conocemos quién ni qué somos?

Entonces, Eco se enamora de él. La incapacidad de ésta para comunicarse la ha convertido en ingenua y vulnerable, pues solo a través de la comunicación podemos llegar a conocer lo que piensan y sienten los demás. Podemos conjeturar que Hera la castigó debido a que hablaba demasiado y escuchaba poco; de modo que, de hecho, nunca podía comunicarse. Eco se enamora de una cara bella; no conoce nada sobre la naturaleza interior del joven. Cuando Narciso la rechaza, provoca en ella crueldad y cólera. Reza por conseguir la venganza; y Narciso es condenado a terminar su vida tan trágicamente como ella.

En definitiva, ambos sufren: Narciso por su auto-obsesión, y Eco por su ira silenciosa. Una lección importante que podemos extraer de este mito es que el amor solo puede florecer en una atmósfera en la que prevalezca el entregar sobre el recibir; y esto solo puede ocurrir cuando ambas personas están conscientes de sí mismas y son capaces y desean comunicarse.

El término «narcisismo» se utiliza en psicología para describir a una persona que es incapaz de relacionarse con alguien distinto a sí mismo. Normalmente, este es el resultado de una educación en la que se malogra y se encorseta al niño; nunca se le ve como individuo y, por lo tanto, él nunca aprende a verse a sí mismo. Si no nos valoramos como verdaderas personas, no podremos confiar nunca en el amor de los demás, y menos ofrecerles el nuestro.

Este mito nos alerta de que semejante auto-obsesión puede conducir a la crueldad, al estancamiento y a la pérdida de todo crecimiento futuro y todo potencial creativo; en otras palabras, a una muerte psicológica. La inclinación natural del niño a la auto-absorción, moderada por una conciencia creciente de los límites y la comunicación honesta de la familia, darán origen, finalmente, a una autoestima saludable.

Todos necesitamos sentirnos especiales u amados, pero siempre con relación a quiénes realmente somos, no con relación a una fantasía idealizada de perfección. Muchas relaciones fracasan o generan gran crueldad e infelicidad porque ninguna de ambas partes han sido nunca amadas como ellas mismas. Han sido niños «divinos», destinados a ser el sueño de sus padres, y adorados por lo que pueden ofrecer para los padres, en lugar de por lo que son en sí mismos. Así sucede que, en la niñez, no han experimentado un reconocimiento auténtico como personas y, en la edad adulta, están buscando constantemente el llenar una terrible sensación interna de vacío suscitando el amor de otros para después rechazarlo cuando se acuerdan de que carecen de valores.

Eco y Narciso son dos caras de la misma moneda, cada uno reflejando la irrealidad del otro. Las vidas amorosas infelices de muchas «figuras» públicas son testimonios vivientes de este hambre voraz de amor, que está llamado a reemplazar a lo que era una carencia en los primeros años de vida: la sensación de ser real como uno mismo. Es posible que todos tengamos un poco de narcisismo, y es posible que esto nos impulse a sacar el mejor partido de nuestros dones. Pero lo poco se convierte en mucho; y cuando la auto-absorción como defensa contra la vacuidad se apodera de una relación, el amor sale por la ventana.

Cuando nos convertimos en Narciso, no vemos al amante; estamos enamorados de la experiencia embriagante de que alguien está enamorado de nosotros. Es posible que tratemos cruelmente a los demás cuando ese vacío ya conocido se deslice en nuestro interior, a pesar de las afirmaciones del amante, porque puede que temamos que este descubra lo que tememos de nosotros mismos.

Cuando nos convertimos en Eco, nos enamoramos de una imagen idealizada de lo que desearíamos ser, y puede que nos traten cruelmente si tenemos tan poco valor propio que solo podemos hacernos eco del ser amado. La venganza de Eco termina causándole más pesar a sí misma. Ella tampoco crece, sino que queda permanentemente congelada en un estado de amor no correspondido y de ira, que la va consumiendo hasta su extinción. Por desgracia, es probable que todos los abogados matrimoniales hayan oído muchas veces la historia de Eco y Narciso.

La música moderna también ha utilizado el mito de Narciso y Eco, escucha, a ver qué te parece la canción de Christina Rosenvinge:


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