jueves, 11 de diciembre de 2014

EL TEATRO GRIEGO



1. INTRODUCCIÓN AL TEATRO.

El teatro es sin duda una de las grandes aportaciones de Grecia  a la cultura occidental. El teatro surge en Atenas coincidiendo con el auge de la democracia y con el prestigio de esta ciudad en el resto de Grecia. También se cultivó en la Magna Grecia.
           
Los géneros teatrales griegos son: tragedia, comedia y drama satírico. Éste último se ponía en escena después de las tres tragedias. Se trataba de una pieza teatral de carácter alegre y festivo, en la que se representa un mito a cargo de actores que forman un coro de sátiros o silenos.
           
La representación teatral griega era parte del culto al dios Dionisio, dios de la fecundidad, y se ponía en escena durante las fiestas religiosas de Atenas dedicadas  a este dios –Leneas y Grandes Dionisíacas -, en el marco de concursos que realizaba la ciudad, donde participaban los mejores poetas del momento; el destinatario era el pueblo de Atenas. En el concurso de tragedias cada autor presentaba tres tragedias y un drama satírico; en el de comedias cada poeta llevaba a escena una o dos obras, según la época.

Los gastos de decorado, vestuario y de todo lo que conllevara la representación de las obras  eran sufragados por ciudadanos con recursos económicos (coregos), a quienes la ciudad encomendaba su organización como parte de sus obligaciones fiscales.
           
El lugar de la representación estuvo sujeto a cambios a lo largo del tiempo. En un principio se hacían construcciones temporales en el ágora, después se aprovecharon espacios naturales: una ladera servía de graderío y los espectadores se sitúan en principio sobre la tierra. Con el tiempo se instalan gradas, de madera en un primer momento, de piedra después. Estas últimas alcanzan una gran perfección pues favorecen la comodidad del espectador y la acústica. El graderío se divide en sectores, separados por escaleras en sentido vertical y por uno o más pasillos en sentido horizontal.


1) Orígenes:

            El origen del drama griego resulta una cuestión bastante problemática y discutidísima. La fuente fundamental para su estudio es la Poética, de Aristóteles, quien señala el origen del teatro griego en improvisaciones sobre el ditirambo (= canto ritual en honor de Dioniso), tal vez a cargo de “sátiros”, a cargo de personas disfrazadas de macho cabrío. Hemos de buscar, pues, las raíces del teatro en la danza y la lírica populares, que presentaban diálogos y contaba con la representación de un mito, en diversas fiestas religiosas, particularmente las de Dioniso. Sin embargo, esta primitiva fase ritual nos resulta poco conocida, pues lo que poseemos son ya “auténticas obras literarias” desligadas de los antiguos rituales y corresponden al siglo V a. de C. Tradicionalmente suele atribuirse a Tespis la creación del teatro griego, a finales del siglo VI, bajo el mandato del tirano Pisístrato, en Atenas, aunque su obra no se ha conservado.

2) Representaciones:

            Las representaciones dramáticas en Atenas eran acontecimientos de gran importancia social. Se llevaban a cabo en el transcurso de las fiestas de Dioniso, especialmente en las “Grandes dionisias” y eran organizadas a modo de concurso con premios para los mejores poeta (autor), corega (=ciudadano “rico” que sufragaba los gastos de la obra), y protagonista, tanto en tragedia como en comedia. El premio, otorgado por un jurado elegido por sorteo, solía ser una corona de hiedra. Las representaciones estaban presididas por el sacerdote de Dioniso, que ocupaba un asiento privilegiado entre el público, así como por el “arconte epónimo” (= magistrado encargado de la organización). Este arconte era el que designaba a los autores y a los coregas y éstos corrían con los gastos de los coreutas (=miembros del coro). Las obras eran dirigidas por los propios autores.

            Las representaciones comenzaban por la mañana temprano; cada día se ponían en escena cuatro o cinco obras y cada una de ellas se representaba de un tirón. El ateniense que asistía a las Grandes Dionisíacas sin perderse una podía ver de 15 a 17 obras en cuatro días (unos veinte mil versos). Dada la importancia social y educativa del teatro el estado sufragaba la entrada de los ciudadanos pobres con el fondo de los impuestos destinado a los espectáculos.

            Los actores –siempre hombres- se servían de máscaras y vestuario apropiados al personaje representado; En la tragedia se usaban largas vestiduras y bota alta (“coturno”); en la comedia la ropa se acercaba más a la cotidiana, aunque también había rasgos caricaturescos. El teatro griego, pues, es de carácter popular en cuanto que se representa en grandes fiestas públicas, ante todo el pueblo. Tiene una función didáctica ya que representa la conducta y el destino de los héroes y ciudades en momentos de crisis, poniendo de manifiesto las consecuencias de la uJbri" o actitud soberbia, que genera fracaso o muerte, aunque se aprecia una cierta esperanza en una conducta más justa y más humana. Los griegos veían en el teatro una manera de purificarse (“catarsis”) de sus defectos como hombres y como ciudadanos de la pólis.

2. LA TRAGEDIA. ORIGEN, DEFINICIÓN, FORMA Y CONTENIDO.

            El origen de la tragedia es controvertido; parece que surgió de los cantos corales acompañados de danzas en honor a Dionisio, llamados ditirambos,  en los que se cantaban las aventuras del dios para reclamar su protección. Poco a poco se habrían ido añadiendo hazañas de héroes  y separándose algunos miembros del coro como personajes individuales.

Una tragedia se puede definir como la interpretación de un mito y donde tienen cabida los grandes problemas del destino humano expresados poéticamente en un estilo elevado. Se trata de un representación seria que pretendía conmover y emocionar al público al enfrentar a un héroe ante un problema al que generalmente no podía vencer. En la tragedia griega hay dolor, sufrimiento, grandeza moral y lucha del hombre con su propio destino; su finalidad es provocar compasión y temor, de ahí la
           
La tragedia escenifica un problema humano, generalmente un conflicto entre el individuo y la sociedad, entre el hombre y  su entorno familiar o entre el  ser humano y alguno de los dioses. Este conflicto se plantea siempre ejemplarizado en un personaje del mito griego, a excepción de la obra Los Persas de Esquilo, única obra basada en un hecho histórico.
Estos personajes procedentes del mito se pueden dividir entre protagonistas y antagonistas, junto a ellos aparecen otros que carecen de nombre: sirvientes, nodrizas, esclavos y  mensajeros. El plantel se completa con los personajes divinos.
           
Junto a estos personajes que recita aparece un coro, formado por entre 12 a 30 personas que con sus cantos subrayan la acción dramática sin hacerla avanzar. Existía la figura del corifeo, que dirigía el coro y actuaba como portavoz del mismo dialogando con los actores.

En la tragedia griega no cabe hablar con propiedad de “actos”, sino de alternancia de partes dialogadas y partes cantadas, que se acompañaban de una danza rígida, hierática, por parte del coro; de ahí que constituya un espectáculo completo y complejo, que en ciertos aspectos recuerda a la ópera.

Las partes de una tragedia son:

a) Prólogo (dialogado o recitado; pone al público en antecedentes de la acción)
b) Párodos (canto de entrada del coro, que quedará situado en la “orchestra”)
c) Episodios diversos (en total cuatro o cinco; están constituidos por los diálogos de los actores entre sí o con el corifeo; con la evolución del teatro estas partes tenderán a alargarse).
d) Estásimos diversos (son las intervenciones cantadas del coro, entre episodio y episodio, acompañadas de danza; al evolucionar el teatro, el contenido de estos cantos se irá alejando de la temática de la obra y paulatinamente irán disminuyendo hasta desaparecer).
e) Exodo (canto final y salida del coro)

La tragedia griega siempre está escrita en distintos tipos de verso (sus autores eran llamados “poetas”); suele oscilar entre mil y dos mil versos y la lengua empleada era un tanto artificial”, sin adaptarse a ningún dialecto en concreto, aunque con predominio del ático. La tragedia griega alcanzó su máximo esplendor en la Atenas del siglo V a. De C.

Se nutre temáticamente de los antiguos ciclos legendarios (troyano, tebano, Jasón, Heracles…) , sin embargo, esto no impide que se traten asuntos de la máxima actualidad que preocupaban a los ciudadanos, de ahí se desprende la función catártica que Aristóteles atribuía a la tragedia.

El análisis y la evolución de la tragedia griega ha de realizarse a través de las obras de los tres autores cuyas obras se han conservado hasta nuestros días: Esquilo, Sófocles y Eurípides.  


2.1. AUTORES Y OBRAS.

Esquilo, Sófocles y Eurípides son los tres grandes trágicos atenienses del siglo V, que vienen a representar la evolución de la tragedia griega en este doble aspecto: hacia una progresiva reducción del papel del coro y hacia una progresiva racionalización del mito.

ESQUILO

Su vida transcurre bajo las reformas democráticas de Clístenes (primera mitad del siglo V) y la euforia ateniense por las victorias sobre los persas (guerras médicas).
Es el primer poeta trágico del que tenemos datos. Nació a finales del siglo VI a.C., participó activamente en las guerras contra los persas en las batallas de Maratón y Salamina. Sus obras tienen cierto carácter primitivo, tienen poca acción al ser representadas sólo por dos actores, y las intervenciones del coro tienen un papel relevante.

            El mensaje básico en el teatro de Esquilo es la temor a los dioses. La justicia divina siempre se cumple a través de los hombres: la venganza, la ira, los celos que sienten los personajes no son más que instrumentos de los dioses, que se valen de los hombres para hacer cumplir las leyes divinas.

Los problemas humanos más trascendentales – la familia, el estado, a política-aparecen en la obra esquílea, no como problemas individuales sino como integrantes de una comunidad, sometida a los designios de los dioses, de esta manera Esquilo integra los problemas personales, sociales y religiosos.
           
Ya entre los antiguos griegos Esquilo era reconocido como un autor de estilo grandioso, que provocaba en el espectador fuertes emociones gracias a su audacia en el uso del lenguaje: inventó epítetos compuestos, utilizó con frecuencia  imágenes, metáforas y expresiones enigmáticas que dificultan la comprensión de las obras. Esquilo es, sin lugar a dudas, el primer dramaturgo de Grecia y de Europa.


Rasgos generales:

- compone sus obras en forma de trilogías o tetralogías “ligadas”, es decir tres tragedias y, a veces, un drama satírico, versan sobre un asunto único;
- sólo intervienen dos actores simultáneamente presentes, de modo que sus obras presentan más bien una situación que una acción, siendo el coro lo más importante.
- Los temas tratados están en relación con la justicia, la responsabilidad por los actos, la venganza que se proyecta de generación en generación, el respeto a la ley, los límites de la autoridad, la impiedad. Se va aprendiendo a través del sufrimiento y sólo entonces llegará el perdón y la comprensión divina. En las tragedias de Esquilo se contempla ya a un Zeus superior a los demás dioses, justo, que aborrece la violencia.
- Sus obras resultan espectaculares y grandilocuentes.
           
Obras: De todas sus obras (80) sólo se conservan 7 tragedias.

            Los Persas (doblemente singular, por ser la única tragedia griega de tema histórico y no mítico y además por ser la más antigua conservada) plantea la derrota del ejército persa en Salamina.
            Prometeo encadenado (sobre el Titán que robó el fuego a los dioses para dárselo a los
hombres)
Los 7 contra Tebas (relacionada con la familia de Edipo),
Las Suplicantes.

La única trilogía completa conservada sobre la figura de Agamenón, su asesinato y la venganza de Orestes, su hijo: Agamenón, Coéforas, Euménides. El rey Agamenón regresa a Micenas procedente de Troya, es asesinado por su mujer Clitemnestra y el amante de ésta, Egisto (Agamenón); Orestes, hijo de Agamenón y Clitemnestra, se venga matando a los asesinos de su padre (Coéforas) y, finalmente, los dioses ponen punto y final a la cadena de muertes y venganzas, perdonando a Orestes  (Euménides).


SÓFOCLES

            La larga vida de Sófocles abarca casi todo el siglo V a.C. Era de familia aristocrática, era culto, piadoso y patriótica. Desempeñó cargos públicos de responsabilidad y estuvo hondamente comprometido con la vida religiosa de Atenas. Su vida transcurre durante la época de mayor esplendor ateniense, coincidiendo con el gobierno de Pericles, cuando se ha favorecido al máximo la participación del pueblo en los asuntos políticos (siempre dentro de los “límites” de la democracia griega); cuando Atenas controla el Egeo y es sede de artistas y filósofos y ha quedado embellecida con grandiosos edificios. Es un momento de equilibrio: hay libertad pero también respeto a la ley. Sin embargo, sus últimos años conocerán el desastre de la guerra del Peloponeso.

            Sófocles renovó la tradición al fijar los tres actores e introducir diversos cambios escenográficos. Desechó la trilogía ligada  y compuso tragedias a partir de un personaje individual.

Sófocles sitúa al hombre en el centro de la tragedia. Es el creador del héroe trágico, un ser humano con ciertas cualidades que le hacen estar por encima de los demás y ser modelo y ejemplo para ellos. Sus héroes aceptan el  dolor con serenidad, incluso cuando son inocentes. La búsqueda de la verdad y de la justicia los aísla y los conduce al único final posible: la muerte.
La lengua de Sófocles, al eliminar la grandilocuencia de Esquilo, se acerca a lo cotidiano: su lenguaje es más transparente y directo, no exento de toques poéticos.

Rasgos generales:

- Introduce un actor más, de modo que se pueden conseguir escenas triangulares, lo que generará más diálogo y menos descripción, de modo que sus obras ganan en dramatismo y tensión. Aunque los coros son aún importantes, sus intervenciones ya no son decisivas.
- Abandona el sistema de “trilogías” y cada pieza es independiente.
- Nos ofrece una visión del hombre como un ser en cierto modo débil e inferior a los dioses y el tema que le obsesiona es la grandeza y caída del héroe (como Edipo).
- Fue el autor más premiado por sus contemporáneos y destaca su fina ironía.

Obras: Se han conservado 7 tragedias.

Fue el dramaturgo que más éxitos tuvo en vida. Compuso más de cien  tragedias, de las que sólo conservamos completas siete.

            Ayax y Filoctetes, que tienen como protagonistas a héroes homéricos;
Antígona, Edipo rey, Edipo en Colono, (que tratan diversos asuntos relacionados con la familia real tebana).

Edipo Rey: es una de las obras cumbres de la tragedia griega. La ciudad de Tebas, en la que reina Edipo sufre una terrible epidemia, cuya causa según el oráculo es haber dejado sin castigo al asesino del anterior rey Layo. Edipo promete descubrirlo y expulsarlo de la ciudad. Tras la aparición de varios personajes, Edipo comprende que el hombre impío al que aludía al oráculo era él mismo, que mató a Layo, su verdadero padre, y se casó con la reina viuda Yocasta, su verdadera madre. Al final Yocasta se suicida y Edipo se ciega y sale desterrado de Tebas.

Tarquinias (sobre Heracles y su esposa Deyanira)

Electra, que trata sobre la hija de Agamenón y la venganza que tramará con su hermano Orestes contra su madre Clitemnestra por haber asesinado a su padre al regresar de Troya.


EURÍPIDES

            Nace sobre el 480 a.C. Vivió en Atenas el apogeo político y cultural de la ciudad. Recibió la influencia de los sofistas y, como ellos, buscó la verdad y la creación de la belleza en sus obras. De personalidad controvertida y extraña, participó poco en la vida política y militar y nunca ocupó cargos públicos. Fue poco premiado en vida y frecuentemente criticado por sus contemporáneos, sobre todo por el comediógrafo Aristófones. Sin embargo entre las generaciones posteriores tuvo una extraordinaria aceptación.

Eurípides es el representante de una época en crisis de valores sociales, políticos y religiosos, quizás por esto lleva a escena los problemas de los atenienses contemporáneos como las crisis matrimoniales, la situación de la mujer, las relaciones sexuales, el mundo de los esclavos. Los héroes de la tradición clásica se humanizan, se parecen a los hombres reales: pueden ser cobardes, egoístas, histéricos, locos… Si Sófocles mostraba a los hombres como deben ser, Eurípides los muestra tal y como son. Algo más joven que Sófocles, prácticamente pueden ser considerados contemporáneos. Sin embargo, reflejará un modo de pensar más moderno, menos “religioso” y más “racional”, lo que provocó que sus obras gustasen menos en su propia época, aunque no en otras. En las primeras obras se aprecia un elogio por el gobierno democrático para ir evolucionando hacia un desengaño y terminar tratando en sus últimas composiciones temas privados, preludiando el helenismo.

Utiliza el mito y lo altera, si es necesario, para reflejar la realidad de su época: la explicación psicológica justifica la actuación de sus personajes, que siempre son responsables de sus actos. Los dioses no son los instigadores del comportamiento humano, sino la fortuna, que es la que rige el destino de los hombres.

Sin embargo, es el tratamiento de sus personajes femeninos lo que caracteriza sus obras. Las protagonistas aparecen envueltas en pasiones  con sentimientos que reflejan la contradictoria conducta humana.

Eurípides mantiene la estructura formal de la tragedia, pero modifica su función: el prólogo se convierte en un elemento introductorio desconectado del resto de la tragedia; las intervenciones del coro se transforman en intermedios musicales que ayudan a la expresión de las emociones y se alejan de la acción dramática.

La naturalidad y la fluidez en el lenguaje destacan como rasgos de estilo en estas obras. Su lenguaje claro y directo tiene una gran fuerza dramática. Un elemento habitual en la parte final de las obras de Eurípides es el deus ex machina, que lo utiliza como recurso para establecer rápidamente el orden en los conflictos planteados.

Rasgos generales:

- Suele recurrir a un prólogo “recitado” y no dialogado, lo que le resta algo de dramatismo.
- Las intervenciones corales se van desligando de la acción.
- Héroes y dioses aparecen demasiado “humanizados”, con dudas y temores; no son “superhéroes”, lo que confiere a su teatro mayor “realismo”
- Recurre a la utilización del “deus ex machina”, divinidad que suele aparecer al final de la obra para solucionar el conflicto.
- El amor es concebido siempre como una pasión violenta y la pasión acarreará la ruina al héroe (recordemos Medea).
- Se observa una búsqueda de una nueva religiosidad, dirigida al hombre como persona, como individuo, y no como ciudadano así como una especial preocupación por los sentimientos de la mujer. También toca temas de aventura y evasión.

Obras:

Eurípides fue el autor más apreciado entre los romanos, por eso es del que se ha conservado un mayor número de obras. La tradición ha conservado más obras suyas que de ningún otro poeta trágico: dieciocho- un drama satírico (El Cíclope) y diecisiete tragedias.

Sus argumentos tratan los grandes ciclos míticos y con frecuencias las mujeres son las protagonistas. Entre sus obras destacan: Hipólito, Bacantes¸ Troyanas, Hécuba, Alcestis, Heracles, Medea.
           
            Conviene destacar Medea (en la que plantea el enfrentamiento entre razón y pasión al
que se ve llevada Medea tras su abandono por parte de Jasón);
Hipólito (que toma como protagonista al hijo de Teseo, acusado de seducción por parte de Fedra, su madrastra);
Las Bacantes (en la que se expone el terrible castigo que a través de las bacantes lleva a cabo Dioniso sobre el rey Penteo, que se le oponía);
Las troyanas (sobre el triste final de las mujeres de Troya que han sido sorteadas entre los reyes aqueos: plantea el tema de la inutilidad y las dolorosas consecuencias de toda guerra); Electra, Alcestis, etc.


3. LA COMEDIA: FORMA Y CONTENIDO.

            La comedia fue adoptada por el estado ateniense más tarde que la tragedia; sabemos que la primera representación oficial tuvo lugar en el año 485 a de C., aunque las comedias que se han conservado íntegras son bastante posteriores, ya que corresponden, en su mayoría, al último cuarto del siglo V, coincidiendo, pues, con el período de las guerras del Peloponeso.

Se representaban también en las fiestas en honor a Dioniso, por tener su origen, como la tragedia, en el ritual de este dios. En un solo día se realizaba la representación de tres comedias como mínimo, compuestas por autores diferentes. El fin de la obra cómica es conseguir la risa del público, por lo que el autor dispone de variados recursos, entre los que no pueden olvidarse los de carácter auditivo (onomatopeyas, distorsiones fonéticas, etc.) ni los visuales (gestos –incluso obscenos-, disfraces llamativos, etc..)

La comedia adopta como tema el mundo propio del poeta, por eso ofrece información muy valiosa acerca de la época. Aparecen caricaturizados en escena los políticos, los dirigentes de la ciudad, los filósofos, los poetas, los ciudadanos, siempre exagerando sus vicios. También se parodian los intereses y las modas del pueblo.

La libertad del poeta para comunicarse directamente con el público demuestra que el autor no pretendía crear una intriga cerrada y perfecta sino que la comedia era considerada como un espacio abierto a toda clase de elementos: chistes, versos de tragedias, discursos políticos, que se mezclaban con la acción porque el fin de la comedia no es crear ficción sino la burla y el humor.

El poeta cómico presenta en sus obras personajes tópicos con vicios y defectos repetidos: el viejo es glotón, las mujeres están obsesionadas con el seco y el vino, los políticos son corruptos, los poetas excéntricos. En sus temas la comedia se pone al servicio de la ciudad, defiende sus intereses, denuncia y critica la guerra, habla de los problemas de la vida, de la injusticia…; pero también invita al goce de la vida, del sexo, de la comida, y a la búsqueda de una  vida sencilla y pacífica.
           
La estructura de la comedia es semejante a la de la tragedia, con algunas novedades:

 -prólogo en el que uno o dos actores impacientan a los espectadores antes de aclarar en qué consiste el asunto que se va a tratar en la obra.
            -párodos es la entrada del coro, que irrumpe en escena con vivacidad
         -agón es la parte básica de la comedia, el enfrentamiento dialéctico e incluso físico entre el protagonista y otros actores o incluso el coro.
            -parábasis es la parte más curiosa de la comedia. Aprovechando la ausencia de actores el coro se dirige al público, bien para alabar al autor, bien para criticar o burlarse de personajes e instituciones.En esta parte el autor expone directamente sus puntos de vista. El texto suele ser mordaz y agresivo.
-episodio es la parte recitada por los actores. Se van intercalando  con los cantos del coro.
        -éxodo es la parte final en la que tiene lugar una fiesta – canto, danza y banquete están presentes- que celebra el triunfo del protagonista.
           
Todo tipo de lenguaje está permitido en la comedia, desde el más lírico –parodiando a poetas, sobre todo a los trágicos- , al más grosero y chabacano. Hay espacio también para los insultos, las palabras malsonantes, las referencias sexuales. La gesticulación contribuía al clima de parodia y humor que el poeta deseaba crear.

            La comedia evolucionó mucho a lo largo de tres siglos, perdiendo el coro y pasando de los temas políticos a los personales.Ya en la antigüedad se distinguieron tres etapas de la comedia: la Antigua, la Media y la Nueva.
           
            En el mundo griego cabe distinguir entre Comedia Antigua, Media y Nueva. El nombre de Comedia Antigua se aplica a la comedia del siglo V, en la que la acción comporta un plan salvador por parte del héroe cómico, que acaba con la derrota del oponente. No es una comedia de costumbres, sino de “la idea dominante”, en la que se defiende una postura en relación con temas íntimamente vinculados a la polis. Los personajes parodiados son a veces contemporáneos (Sócrates, Eurípides, etc), o del mito; otras veces, son inventados (recordemos a Lisístrata). Los coros oscilan entre la realidad cotidiana (ej. coro de ancianas/ ancianos) y la fantasía (coro de aves, nubes, ranas, etc..). La acción salta por encima de toda verosimilitud: se puede bajar al Hades, o subir a los cielos, o llegar a una ciudad utópica en los aires. Normalmente se parte de una situación de injusticia y opresión (dominio de la guerra; opresión de los ciudadanos por los impuestos,..), sobre la que el héroe cómico logrará triunfar, a pesar de su aparente debilidad. Al final, llega la felicidad, terminando la obra, por lo general, con fiesta y boda.

            Esta comedia griega antigua debate siempre, a su estilo (con ataques, burlas, chistes y groserías), los problemas de política, filosofía, etc.., constituyendo un retrato fiel y claro de la vida y sociedad ateniense. Está representada por las obras de Aristófanes.

            En cambio, la Comedia Media y Nueva es la que se desarrolla en el siglo IV. Su máximo representante es Menandro, aunque nos ha llegado de manera muy fragmentaria y, sin embargo, es la que influyó en la comedia latina de Plauto y Terencio y, a través de ellos, en la posteridad (ej, en las comedias de Molière).

En la Comedia Nueva ya ha desaparecido el interés por los temas políticos y se escriben comedias mitológicas y de costumbres, generalmente con intriga amorosa que termina bien tras muchos obstáculos. Hay tipos fijos, como el soldado fanfarrón, el viejo, la doncella, la prostituta, el parásito, etc., y además falta el coro. Las tensiones políticas (Atenas ya se encontraba bajo el dominio de Macedonia) no aparecen, salvo fugaces alusiones. El público, al ver los asuntos cotidianos de las familias medias, olvida y descansa. La Suerte, la Fortuna adquiere rasgos divinos y arregla inesperadamente cuestiones que parecían insolubles por vía humana.


ARISTÓFANES (445-388)

Nace en Atenas hacia la mitad del siglo V a.C. Su vida transcurre en los tiempos de la guerra del Pelopeneso, tiempos de crisis de valores. Sus obras nos presentan a un autor fuertemente vinculado a la vida literaria  y política de su época.
           
La comedia de Aristófanes arranca de la polis ateniense. Los temas recurrentes en sus obras son los problemas del mundo en el que poeta vive: la guerra, la corrupción de los políticos, las frustraciones del hombre vulgar, los efectos de la guerra, la paz, la felicidad de la vida en el campo. Sus argumentos nacen de la realidad denunciando un problema serio que afecta a los ciudadanos y el autor le busca una solución ingeniosa en el plano de la fantasía o del absurdo.
           
La producción de Aristófanes es amplia; casi 40 comedias de las que nos han llegado completas once.
           
En sus comedias Aristófones critica con frecuencia a los políticos que han llevado a su ciudad a la guerra, como Cleón (Los Caballeros). Otro blanco de sus críticas fueron también los sofistas y Sócrates, al que consideraba uno de ellos (Las nubes). También critica con frecuencia en sus obras a Eurípides al que parodia insertando en sus obras versos calcados de sus tragedias (Las ranas, Las tesmoforias) .
           
La aventura y la fantasía está asimismo presente en la obra de Aristófanes. El viaje es un elemento frecuente y la invención de situaciones fantásticas, irreales que se ven reforzadas por la aparición de coros de animales como aves, ranas, avispas que protagonizan sus comedias (Pluto¸ Las asambleístas, Las aves, Las ranas.)

Lisístrata es la más representada de sus obras. El argumento parte de la realidad: la guerra del Peloponeso es un enfrentamiento largo y absurdo cuyas consecuencias están sufriendo todos los griegos. Para ello Lisístrata ha ideado un plan y reúne a mujeres de los dos bandos para convencerlas de que se nieguen a mantener relaciones sexuales con sus maridos hasta que no depongan las armas. Toman la Acrópolis y allí imponen sus leyes; los maridos se sentarán a negociar y al final llega la paz para todos.
           
            Las Nubes, constituye un ataque contra Sócrates a quien Aristófanes falsamente hace representante de los sofistas, la nueva corriente ideológica que invade Atenas, y lo culpa de contribuir a relajar las costumbres de los jóvenes. Las Nubes constituyen el coro, representando a las nuevas divinidades. En la obra vemos cómo un padre, agobiado por las deudas contraídas a causa de su hijo y de su afición a las apuestas en las carreras de caballos, se dispone a ir a aprender junto a Sócrates el manejo de los argumentos para poder deshacerse de los acreedores.

            La Paz presenta a la figura de un viñador que logra subir al cielo montado en un escarabajo y traer a Atenas a la diosa Paz, pese a lo oposición de muchos interesados en la guerra.
           
            Rasgos característicos de la comedia de Aristófanes son: la unión de fantasía y realismo (coro de Nubes junto al propio Sócrates); de burla y seriedad, pues Aristófanes hace reír al mismo tiempo que plantea una tesis seria. Consigue la rotura de la ilusión escénica, es decir, una vuelta a la realidad de la representación, por medio de la parábasis.

            Aristófanes pretende una restauración de la antigua felicidad, acabando con un sistema injusto y opresivo y nos presenta con deformación cómica a los hombres y la sociedad atenienses. Ataca la guerra, el abuso de poder, las desigualdades en el reparto de bienes, la introducción de nuevas ideologías, etc. Hay un aliento pacifista en sus obras, e igualitario, en franca oposición con la política belicista e imperialista de algunas figuras del momento; aliento semejante al de Eurípides, a quien, sin embargo, Aristófanes critica por ser representante del espíritu “moderno”. A través de sus obra,  conocemos, pues, la manera de hablar y de pensar de las distintas clases de ciudadanos. Bajo la risa vemos la guerra del Peloponeso, que arruinó a la ciudad y hundió sus cimientos morales. Es por tanto Aristófanes un excelente documento de trabajo y estudio de la sociedad ateniense de finales del siglo V a de C.

Hay que destacar que en Aristófanes el vehículo de humor es la lengua. Es inagotable en juegos de palabras, dobles sentidosSu lenguaje es cambiante y adaptado a los distintos personajes que representa: desde la solemnidad de ciertos coros, a la más popular, grosera y obscena puesta en boca de personajes del pueblo.



En la siguiente presentación podemos informarnos sobre los actores y el público del teatro


No hay comentarios:

Publicar un comentario