ITACA



Κωνσταντῖνος Καβάφης (1863-1933): Ἐπιφανὴς ποιητὴς ἀπὸ τὴν Ἀλεξάνδρεια. 




Nació el 23 de abril de 1863 en Alejandría (Egipto). Noveno y último hijo de Petros Cavafis, un comerciante casado con Jariclía Fotiadis, hija de un mercader fanariota de diamantes. Entre 1882 y 1885 vivió en Estambul. 
 A los 29 años entra como becado al Ministerio de Obras Públicas, en el servicio de riegos, irá ascendiendo, siempre con el impedimento de pertenecer a la minoría griega, hasta que en 1922 se retira como director asistente. Esta ocupación será su principal fuente de ingresos. 

Vivió con su madre hasta que ésta murió, en 1899, luego con algunos de sus hermanos, y finalmente en soledad. Se le reconocen dos amores, y pasajeros, y no vivió acomplejado por su homosexualidad. Fue considerado el "poeta nacional de Grecia". No hizo una escuela, no tuvo discípulos aunque, en su época, gustó y mucho. 

Se dio a conocer internacionalmente a través de las referencias del estudio de E. M. Forster sobre Alejandría, Alejandría: Historia y guía (1923). Oponente a los valores tradicionales del cristianismo, la ética heterosexual, el nacionalismo y el patriotismo, en sus obras integra la historia con asuntos contemporáneos: 'El dios abandona a Antonio' e 'Ítaca', escritos en 1911. 

Perdió la voz cuando fue sometido a una traqueotomía, en 1932, para salvarlo de cáncer en la laringe. 

Un renacimiento de su obra tuvo lugar con la publicación del Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell (1957-1960). 

La obra de Kavafis (por lo demás, no demasiado extensa), orbita sobre dos temas recurrentes: la historia y el recuerdo, que en el fondo son el mismo, la rememoración del pasado. Por un lado, el poeta recupera para la poesía la riquísima historia de la Antigüedad de su país, escenas que evocan un pasado suntuoso como ‘El cortejo de Dionisos’ o ‘Los caballos de Aquiles’. En ‘Ítaca’, uno de sus más conocidos poemas (por sus versiones musicadas por Lluís Llach o Joan Manel Serrat), habla del viaje de Ulises como metáfora del periplo vital. 

Constantino Kavafis falleció en Alejandría el 29 de abril de 1933.

Ιθάκη

Σα βγεις στον πηγαιμό για την Ιθάκη,
να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος,
γεμάτος περιπέτειες, γεμάτος γνώσεις.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον θυμωμένο Ποσειδώνα μη φοβάσαι,
τέτοια στον δρόμο σου ποτέ σου δεν θα βρεις,
αν μέν’ η σκέψις σου υψηλή, αν εκλεκτή
συγκίνησις το πνεύμα και το σώμα σου αγγίζει.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον άγριο Ποσειδώνα δεν θα συναντήσεις,
αν δεν τους κουβανείς μες στην ψυχή σου,
αν η ψυχή σου δεν τους στήνει εμπρός σου.

Να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος.
Πολλά τα καλοκαιρινά πρωιά να είναι
που με τι ευχαρίστησι, με τι χαρά
θα μπαίνεις σε λιμένας πρωτοειδωμένους·
να σταματήσεις σ’ εμπορεία Φοινικικά,
και τες καλές πραγμάτειες ν’ αποκτήσεις,
σεντέφια και κοράλλια, κεχριμπάρια κ’ έβενους,
και ηδονικά μυρωδικά κάθε λογής,
όσο μπορείς πιο άφθονα ηδονικά μυρωδικά·
σε πόλεις Aιγυπτιακές πολλές να πας,
να μάθεις και να μάθεις απ’ τους σπουδασμένους.

Πάντα στον νου σου νάχεις την Ιθάκη.
Το φθάσιμον εκεί είν’ ο προορισμός σου.
Aλλά μη βιάζεις το ταξείδι διόλου.
Καλλίτερα χρόνια πολλά να διαρκέσει·
και γέρος πια ν’ αράξεις στο νησί,
πλούσιος με όσα κέρδισες στον δρόμο,
μη προσδοκώντας πλούτη να σε δώσει η Ιθάκη.

Η Ιθάκη σ’ έδωσε τ’ ωραίο ταξείδι.
Χωρίς αυτήν δεν θάβγαινες στον δρόμο.
Άλλα δεν έχει να σε δώσει πια.

Κι αν πτωχική την βρεις, η Ιθάκη δεν σε γέλασε.
Έτσι σοφός που έγινες, με τόση πείρα,
ήδη θα το κατάλαβες η Ιθάκες τι σημαίνουν.

                                      (Από τα Ποιήματα 1897-1933, Ίκαρος 1984)

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca 
pide que el camino sea largo, 
lleno de aventuras, lleno de experiencias. 
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al colérico Poseidón, 
seres tales jamás hallarás en tu camino, 
si tu pensar es elevado, si selecta 
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. 
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al salvaje Poseidón encontrarás, 
si no los llevas dentro de tu alma, 
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo. 
Que muchas sean las mañanas de verano 
en que llegues -¡con qué placer y alegría!- 
a puertos nunca vistos antes. 
Detente en los emporios de Fenicia 
y hazte con hermosas mercancías, 
nácar y coral, ámbar y ébano 
y toda suerte de perfumes sensuales, 
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas. 
Ve a muchas ciudades egipcias 
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en tu mente. 
Llegar allí es tu destino. 
Mas no apresures nunca el viaje. 
Mejor que dure muchos años 
y atracar, viejo ya, en la isla, 
enriquecido de cuanto ganaste en el camino 
sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te brindó tan hermoso viaje. 
Sin ella no habrías emprendido el camino. 
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado. 
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, 
entenderás ya qué significan las Ítacas.
                                                                                                                                    
C. P. Cavafis, Antología poética. Alianza Editorial, Madrid 1999. Edición y traducción, Pedro Bádenas de la Peña.

El viaje a Ítaca es el viaje de la vida,  dentro de ti están las respuestas. 

El cantautor Lluís Llach recreó el poema de Cavafis


TEMA 2. LA ÉPICA (VIRGILIO, LUCANO)


1. La poesía épica en Roma.

La épica latina ocupa el primer lugar dentro de  los géneros de la literatura latina porque responde al amor por los grades hechos de la historia nacional, en la que se mezcla también la leyenda de sus orígenes, y el gusto por lo militar, rasgos ambos propios del carácter romano.
En la épica latina confluyen tres corrientes: la tradición griega, representada por los poemas homéricos, la historia nacional como tema del poema, a partir de Nevio, y la poesía alejandrina, que influirá en los aspectos estilísticos, sobre todo en Virgilio, y en la introducción de una épica refinada en la que abundan los motivos mitológicos. El empleo del hexámetro, procedente de la literatura griega, fue la regla métrica sin excepción a partir de Ennio. El verso utilizado antes era el saturnio, probablemente de creación latina.

Los orígenes de la épica romana.

Los orígenes de la épica romana se remontan a las laudes o laudationes que, según el testimonio de Catón, se cantaban en los banquetes con acompañamiento de la tibia.
Al lado de este testimonio, tenemos el de Varrón, en el que se dice que en los banquetes los pueri cantaban las hazañas de sus antepasados. Estos carmina convivalia podrían corresponder a las “canciones de gesta” que en la mayoría de los pueblos preceden a la epopeya. Serían, pues, los gérmenes de la originaria epopeya nacional romana.

1.1 Épica arcaica.  

Los romanos prefieren una épica nacional que cantaba a los héroes de la historia romana. Así, épica e historiografía son dos vertientes de una misma línea maestra que llevaba a ensalzar el pasado de Roma.

Livio Andrónico.
Andrónico fue un esclavo griego llegado a Roma después de la toma de Tarento (272 a.C.) Una vez emancipado, recibió el nombre de su antiguo patrono, Livio. Fue pedagogo de las familias ilustres de Roma, enseñaba el latín y el griego y fue el primero que dio a conocer la literatura griega a los romanos. Tradujo la Odisea al latín en versos saturnios. Era una traducción que pretendía reflejar y adaptar las imágenes, el sentimiento y el tono del original.

Cneo Nevio (264?194? a.C.)
Nevio es un romano, originario de Campania; un antiguo soldado que participó en la primera guerra púnica, un demócrata violento en sus ataques contra los patricios. Escribió el Poenicum Bellum, en versos saturnios, en el que celebra la primera guerra púnica, creando así una epopeya nacional. Más original y más romano que Livio Andrónico, es el primer escritor verdaderamente latino.

Ennio (239-169 a.C.)
Nacido en Tarento, en una región impregnada de helenismo, pero latino por temperamento. Ennio tiene el honor de haber puesto al servicio de la lengua latina su formación griega y su sincero patriotismo romano.
Escribió una epopeya en 18 libros titulada los Annales, de la que nos quedan 600 versos. En ella canta, en versos hexámetros, la historia de Roma desde los orígenes hasta su época. Esta obra fue considerada por los romanos su epopeya nacional hasta la aparición de la Eneida. Ennio puso en marcha la lengua literaria latina sustituyendo el horridus saturnio por el hexámetro, adoptado de los modelos griegos.
No tiene la armonía de Virgilio. Su lengua es aún ruda, y los versos, pesados por el abuso de los espondeos. Pero Ennio es un verdadero poeta, dotado de una imaginación poderosa y colorista. Fue admirado en Roma hasta la época de Cicerón, e inspira a Virgilio, que toma de él muchos versos. Por haber sabido adaptar la cultura griega al genio romano y exaltar el sentimiento de la dignidad nacional, Ennio ha tenido un papel muy importante en la formación de la literatura del período clásico.

1.2. Virgilio (70-19 a.C.)

Publio Virgilio Marón nació el 15 de Octubre del 70 a.C., en Andes, cerca de Mantua, al norte de Italia. Su infancia transcurrió en la pequeña heredad de su padre, en la llanura tranquila del río Mincio. Hizo sus estudios en Cremona, después en Milán y los terminó en Roma, siguiendo, según la costumbre, los cursos de retórica y filosofía. Poco dotado para la elocuencia, se interesó sobre todo por la poesía y frecuentó los círculos literarios de la capital, en los que la moda era el alejandrinismo.

Su vida apacible sufrió entonces el golpe de las guerras civiles y sus consecuencias. Octavio había decidido distribuir tierras a sus veteranos: los territorios de Mantua y de Cremona fueron destinados para ello y Virgilio se encontró despojado de sus bienes (40 a.C.). Gracias a amigos influyentes pudo tener acceso a Augusto. No se sabe exactamente el resultado de estas gestiones. En todo caso, el poeta ganó la protección y la amistad del príncipe y de Mecenas. Si perdió sus tierras, recibió grandes compensaciones en Roma y en Italia del sur. En su villa de Campania pudo entregarse con toda tranquilidad a las letras y a la poesía hasta su muerte, en el año 19 a.C.

La Eneida.

La Eneida, epopeya en doce libros, fue compuesta por Virgilio entre los años 29 y 19 a.C. El poema quedó sin recibir los últimos retoques, detalle inapreciable al lado de la grandeza de la obra.


La Eneida canta, en los seis primeros libros, el viaje errante de Eneas desde Troya y su llegada a diversas tierras: Tracia, Creta, Epiro, Libia, Sicilia y Campania; en los seis últimos, los empeños de paz y guerra a su llegada al Lacio hasta que los troyanos consiguen fijar su sede en la ciudad del rey latino. Virgilio combina elementos históricos anteriores a la fundación de Roma y Cartago con el pasado histórico de Italia, con los hechos de la guerra de Troya, con otros de la época en que vive el poeta de los siglos inmediatamente anteriores y aun de los que esperan el futuro.
Desde un punto de vista literario, Virgilio combinaba en su obra diversos elementos que satisfacían a la población ilustrada de Roma. La obra imita, en los seis primeros libros, que narran los viajes de Eneas por el Mediterráneo, a la Odisea de Homero, autor popular en Roma por ser el libro de texto de las escuelas; y en los seis últimos, el asentamiento de Eneas en la península Itálica es el parangón de la Ilíada.

Intenciones del poeta

El tema de la obra había sido elegido cuidadosamente. La fundación de Roma por Eneas era un motivo de orgullo nacional; poetas como Nevio y Ennio habían popularizado la leyenda, y la gens Iulia, una de las llamadas familias troyanas, que ostentaba el poder  en Roma, pretendía descender de Julo, el hijo de Eneas. Era, pues, una intención política impuesta por Augusto: La Eneida es el poema de la restauración moral y religiosa buscada por Augusto, de la exaltación del pasado (de las virtudes tradicionales romanas) que ha de servir de modelo para los contemporáneos. Pero Virgilio no subordina su proyecto a este fin; le interesan los ideales del arte; la personalidad virgiliana consigue un equilibrio entre los fines circunstanciales impuestos desde fuera y su fuerza creadora que le impulsa a plasmar en el poema valores artísticos universales.

La Eneida, una epopeya erudita

La Eneida no podía tener el carácter de las epopeyas (Ilíada y Odisea) de Homero. Las obras homéricas pertenecen al principio de una literatura y recogen la tradición de los cantos épicos populares. Son obras que reflejan los gustos y las creencias de una sociedad primitiva y ruda. La sociedad de Augusto, en cambio, es demasiado refinada como para conocer el sentimiento épico de las edades primitivas. La mitología, que como sistema de creencias era un componente imprescindible en la épica primitiva, se conserva aquí como elemento poético convencional, inevitable en una obra de este género. La Eneida es una epopeya erudita.
Pero la Eneida conserva las demás características de este género poético: bellos relatos de aventuras, grandeza heroica de los personajes y de los interese políticos en juego, glorificación de la nación, etc. Virgilio no sólo conoce a la perfección sus modelos homéricos, da prueba también de un profundo conocimiento de la Antigüedad griega y romana.
La Eneida es una obra admirable por el arte que contiene. Su composición gira alrededor de la idea de la grandeza romana. Pero cada libro es un relato de aventuras que suscita inmediatamente nuestro interés. En esta trama se insertan auténticas tragedias, como la de Dido y Eneas, la más famosa; hermosas descripciones, un mundo de colores y sonidos a los que el poeta es tan sensible, y el arte de sugerir, en el que Virgilio es un maestro. La versificación, en hexámetros, contiene efectos de ritmo y sonoridad inigualables. La Eneida es a la vez un relato de aventuras, una secuencia de cuadros deslumbrantes y un poema de una armonía rica y compleja.

Los personajes

Si los dioses son convencionales, el sentimiento religioso es profundo: es el patriotismo religioso el que anima y sostiene esta epopeya. Y los personajes forman una galería rica y variada: Mecencio, cuya brutalidad se humaniza gracias al dolor paterno por la muerte de su hijo Lauso: Niso y Euríalo, símbolos de la amistad; Dido, primera pintura auténtica del amor en la literatura antigua; Eneas, que se transforma y enriquece a medida que conoce su destino y crecen sus deberes y responsabilidades. A través de este héroe, de bondad compasiva con los desgraciados y los vencidos, de piedad melancólica por los males de la humanidad, se deja ver el alma misma del más delicado y más moderno poeta de la Antigüedad.
Eneas es el héroe nacional romano, pues encarna las virtudes de las que se enorgullecían los primeros romanos: valor, sensatez, respeto a los mayores y acatamiento de la voluntad divina. En el calificativo de pius con el que Virgilio designa a Eneas se encierran estos significados.

1.3. Lucano (39-65 d.C)

Lucano, sobrino de Séneca, nació en Córdoba, pero vivió desde su juventud en Roma, donde hizo sus primeros estudios. Dio pronto pruebas de su precocidad: a los 16 años había cmpuesto muchos poemas y fue coronado en los Juegos Neronianos del 60 por su Elogio de Nerón. Su éxito pronto atrajo la envidia del emperador, que le prohibió publicar sus obras. Comprometido en la Conjuración de Pisón, se tuvo que dar la muerte a la edad de 26 años.
De sus obras, sólo ha llegado a nosotros un poema épico: la Farsalia. Es un relato de 10 cantos de la guerra que opuso a César frente a Pompeyo, relato imparcial, al principio, pero después del tercer libro, el poeta, caído en desgracia ante Nerón y forzado por la pasión política, tomó partido contra César. El relato se interrumpe en el libro X, después de la muerte de Pompeyo, en el comienzo de la guerra de Alejandría.

La Farsalia de Lucano narra la contienda de César y Pompeyo, La epopeya simplifica y agranda los actores de drama histórico. Destaca en él los elementos maravillosos y alegóricos sin dar cabida al componente mitológico, pues los dioses ya no aparecen como impulsores de la acción humana en la historia. Por otra parte, ya no es el héroe tradicional al modo de Eneas, sino un personaje histórico concreto. Julio César, el protagonista de la epopeya, del que en ocasiones llega a burlarse Lucano, cuando dice que no es más que la sombra de Alejandro Magno. La Farsalia se caracteriza en su forma literaria por el empleo a veces abusivo de procedimientos retóricos: descripciones patéticas e incluso morbosas, exageraciones, antítesis efectistas, énfasis, etc.

Diferencias entre la Eneida y la Farsalia.

Algunas ya se han anotado, además:

-Lucano ha querido ser un poeta original, apartándose de los caminos ya trillados por los anteriores poetas. Renuncia a la epopeya en la que se mezcla historia y leyenda, en la que los dioses intervienen en la acción del poema. Virgilio había mostrado el presente reflejado a través de un pasado mítico. Lucano, en cambio, recurre a la épica romana más antigua, que solía tratar directamente la historia contemporánea.

-La Farsalia es un poema científicoy la Eneida una epopeya erudita. El tema de la Farsalia está tomado de la historia contemporánea. Lucano, que ha trabajado sobre fuentes precisas, respeta los datos, no sin espíritu crítico, a veces. La erudición de Lucano, un poco superficial, se extiende a todos los dominios: geografía, mitología, astronomía, física.

-La finalidad de la Eneida es la glorificación de Roma y de Augusto. Para Virgilio la historia de Roma desemboca en este fin.

-Frente a la personalidad equilibrada de Virgilio, Lucano ofrece una imaginación sin límites, una pasión y una emoción que agranda los héroes hasta distorsionarlos, sobre todo, a Catón, su patriotismo y estoicismo, y cuya figura domina el poema.
Son dos épocas distintas, con ideales artísticos diferentes. La épica de Lucano quiere impresionar ante todo mediante las descripciones y los discursos artísticamente elaborados, pero también mediante sentencias bien acuñadas. Su estilo enfático y retórico está muy alejado ya de la mesura clásica virgiliana.

1.4. Seguidores de Virgilio.

Valerio Flaco (muerto hacia el 70 d.C.), escribió un poema épico titulado Argonautica. Se caracteriza por un exceso de retórica; sin embargo, pinta bien los caracteres, en particular el de Medea, que adquiere un tono magistral. Tiene algunas escenas llenas de grandeza. Su estilo, muy trabajado, tiene efectos de una lengua que recuerda la de Virgilio.

Silio Itálico (25-101 d.C.) vertió en versos virgilianos la tercera década de Tito Livio, titulando Punica su poema. No se halla en él acento patriótico ni aliento épico. Las escenas son con frecuencia extravagantes y los personajes desmesurados, pero ofrece unos “clichés” épicos, llamados virgilianos, que determinarán en adelante la poesía épica latina.

Estacio (40-96 d.C.) compuso la Tebaida, en la que narra la guerra sostenida por Polinice y sus aliados contra Eteocles, rey de Tebas. La composición es, en su conjunto, defectuosa: escribe párrafos brillantes, tiene escenas enérgicas y sobrecogedoras, que no resultan indiferentes, pero el conjunto resulta irregular y falto de armonía. La imitación de la retórica de Lucano se combina con multitud de recuerdos de Virgilio y Ovidio. Escribió otro poema épico titulado Aquilea, inacabado, en él se proponía narra la vida de Aquiles.

1.5. Influencia en la literatura posterior

Comienza con la Canción de Roldán en la literatura francesa (s. XI); sigue con El Roman de Troie. El espíritu de Virgilio está presente en toda la Edad Media y el Renacimiento: La Divina Comedia de Dante es justificación suficiente. Luego se dan epopeyas medievales novelescas y epopeyas religiosas cristianas.

Además, el pasaje de Dido y Eneas fue llevado a la ópera. 

Dido and Aeneas, ópera con música del compositor inglés del periodo Barroco, Henry Purcell (1659-1695), y con libreto del dramaturgo y poeta Nahum Tate (1652-1715), basado en su tragedia Brutus of Alba or The Enchanted Lovers y en el canto IV de la Eneida de Virgilio. Fue compuesta en 1682 y posee número de catálogo Z. 626. Está dividida en tres actos y posee una duración de alrededor de una hora.

Es una de las óperas más importantes del Barroco, y está considerada como la primera ópera nacional inglesa. Puede considerarse como la única ópera -en el sentido estricto del género- verdadera de Purcell, si se compara con otras obras como King Arthur (1691) o The Fairy Queen (1692), que responden al perfil de semióperas. Dido and Aeneas (Dido y Eneas) se ubica entre uno de los dramas más conocidos de Purcell y quizás de toda la producción inglesa.



MITOLOGÍA GRECOLATINA



La mitología clásica es el conjunto de leyendas o mitos griegos y romanos que tuvieron vigencia como tales leyendas en cualquier momento del ámbito temporal que va desde los orígenes de la civilización griega y romana hasta el año 600 d. C. 

Mitografía es el conjunto de obras literarias que tratan de la mitología. En particular, mitografía es el conjunto de obras literarias griegas y latinas desde los orígenes hasta el s. XII d. C. que tratan de la mitología clásica, ya sea en forma sistemática, ya en alusiones o en utilizaciones de cualquier clase o extensión.

En la siguiente presentación, de manera breve, tenemos a los dioses olímpicos, con su nombre griego y romano. 


A Continuación, os presento dos documentales en los que se analizan los mitos y su significado

NARCISO Y ECO



Después de escuchar el mito, contesta a las preguntas. A continuación, te proponemos la lectura del comentario del mito, para poder extraer su enseñanza. 

 Contestar a las siguientes preguntas de comprensión del texto: 

1-¿Cómo se llaman los personajes del mito? 
2-¿Quién era Narciso? 
3-¿A quién castigó la diosa Hera? 
4-¿De quién se enamoró profundamente Eco?
5-¿En qué se convirtió Narciso poco a poco? 
6-¿Qué fue lo único que quedó de la hermosa Eco? 
7-¿Por qué razón castigó la diosa Hera a Eco? ¿Cuál fue el castigo que recibió la hermosa Eco? 
8-¿En dónde vio por primera vez Narciso su reflejo? ¿cuál es el final de Narciso? ¿Cuál es el castigo que recibe? ¿En qué se convirtió? 
9-¿Qué te pareció el mito? ¿Te dejó alguna enseñanza? 

CONCEPTOS

RAE narcisismo 1. m. Manía propia del narciso. 2. Hombre que cuida demasiado de su adorno y compostura, o se precia de galán y hermoso, como enamorado de sí mismo. 2. m. Excesiva complacencia en la consideración de las propias facultades u obras. 

Narcisismo es una alusión al mito de Narciso, amor que dirige el sujeto a sí mismo tomado como objeto. Sigmund Freud lo introdujo en su obra, pero con una definición más difusa. Si bien se puede aludir a una serie de rasgos propios de la personalidad normal, sin embargo el narcisismo puede también manifestarse como una forma patológica extrema en algunos desórdenes de la personalidad, como el trastorno narcisista de la personalidad, en que el paciente sobre estima sus habilidades y tiene una necesidad excesiva de admiración y afirmación. Estos desórdenes pueden presentarse en un grado tal, que se ve severamente comprometida la habilidad de la persona para vivir una vida feliz o buena al manifestarse dichos rasgos en la forma de egoísmo agudo y desconsideración hacia las necesidades y sentimientos ajenos. En su uso coloquial designa un enamoramiento de sí mismo o vanidad basado en la imagen propia o ego. La palabra procede del antiguo mito griego sobre el joven Narciso, de especial hermosura, quien se enamoró insaciablemente de su propia imagen reflejada en el agua. La psicología humanista considera que el narcisismo patológico coincide con autoestima baja o errónea. 


COMENTARIO DEL MITO NARCISO Y ECO.

Hay algunos temas profundos encerrados en este conocido mito. Narciso es un hijo muy querido, y su madre, ansiosa por conocer su futuro, consulta a un adivino cuando todavía es muy pequeño. Éste le advierte que, si quiere llegar a la edad madura, no puede conocerse. De modo que su madre, intentando confundir al destino (lo que siempre termina siendo una mala idea), le mantiene protegido e ignorante de todo, ajena al hecho de que de ese modo, ella misma está trazando su destino. Al crecer, Narciso se torna desconsiderado y absorto en sí mismo, debido a que toda su energía la dedica a afirmar su identidad a través de los ojos de los demás. A causa de ser tan bello, todos le perdonan su comportamiento arrogante. Nunca se ha visto a sí mismo. Lo único que sabe es que todos los que lo rodean lo halagan demasiado y, por lo tanto, asume que es mejor y más importante que los demás, con lo que los trata con desdén. Debajo de este desdén hay una profunda dependencia y una corrosiva duda de sí; ¿pues cómo podemos valorarnos si no conocemos quién ni qué somos?

Entonces, Eco se enamora de él. La incapacidad de ésta para comunicarse la ha convertido en ingenua y vulnerable, pues solo a través de la comunicación podemos llegar a conocer lo que piensan y sienten los demás. Podemos conjeturar que Hera la castigó debido a que hablaba demasiado y escuchaba poco; de modo que, de hecho, nunca podía comunicarse. Eco se enamora de una cara bella; no conoce nada sobre la naturaleza interior del joven. Cuando Narciso la rechaza, provoca en ella crueldad y cólera. Reza por conseguir la venganza; y Narciso es condenado a terminar su vida tan trágicamente como ella.

En definitiva, ambos sufren: Narciso por su auto-obsesión, y Eco por su ira silenciosa. Una lección importante que podemos extraer de este mito es que el amor solo puede florecer en una atmósfera en la que prevalezca el entregar sobre el recibir; y esto solo puede ocurrir cuando ambas personas están conscientes de sí mismas y son capaces y desean comunicarse.

El término «narcisismo» se utiliza en psicología para describir a una persona que es incapaz de relacionarse con alguien distinto a sí mismo. Normalmente, este es el resultado de una educación en la que se malogra y se encorseta al niño; nunca se le ve como individuo y, por lo tanto, él nunca aprende a verse a sí mismo. Si no nos valoramos como verdaderas personas, no podremos confiar nunca en el amor de los demás, y menos ofrecerles el nuestro.

Este mito nos alerta de que semejante auto-obsesión puede conducir a la crueldad, al estancamiento y a la pérdida de todo crecimiento futuro y todo potencial creativo; en otras palabras, a una muerte psicológica. La inclinación natural del niño a la auto-absorción, moderada por una conciencia creciente de los límites y la comunicación honesta de la familia, darán origen, finalmente, a una autoestima saludable.

Todos necesitamos sentirnos especiales u amados, pero siempre con relación a quiénes realmente somos, no con relación a una fantasía idealizada de perfección. Muchas relaciones fracasan o generan gran crueldad e infelicidad porque ninguna de ambas partes han sido nunca amadas como ellas mismas. Han sido niños «divinos», destinados a ser el sueño de sus padres, y adorados por lo que pueden ofrecer para los padres, en lugar de por lo que son en sí mismos. Así sucede que, en la niñez, no han experimentado un reconocimiento auténtico como personas y, en la edad adulta, están buscando constantemente el llenar una terrible sensación interna de vacío suscitando el amor de otros para después rechazarlo cuando se acuerdan de que carecen de valores.

Eco y Narciso son dos caras de la misma moneda, cada uno reflejando la irrealidad del otro. Las vidas amorosas infelices de muchas «figuras» públicas son testimonios vivientes de este hambre voraz de amor, que está llamado a reemplazar a lo que era una carencia en los primeros años de vida: la sensación de ser real como uno mismo. Es posible que todos tengamos un poco de narcisismo, y es posible que esto nos impulse a sacar el mejor partido de nuestros dones. Pero lo poco se convierte en mucho; y cuando la auto-absorción como defensa contra la vacuidad se apodera de una relación, el amor sale por la ventana.

Cuando nos convertimos en Narciso, no vemos al amante; estamos enamorados de la experiencia embriagante de que alguien está enamorado de nosotros. Es posible que tratemos cruelmente a los demás cuando ese vacío ya conocido se deslice en nuestro interior, a pesar de las afirmaciones del amante, porque puede que temamos que este descubra lo que tememos de nosotros mismos.

Cuando nos convertimos en Eco, nos enamoramos de una imagen idealizada de lo que desearíamos ser, y puede que nos traten cruelmente si tenemos tan poco valor propio que solo podemos hacernos eco del ser amado. La venganza de Eco termina causándole más pesar a sí misma. Ella tampoco crece, sino que queda permanentemente congelada en un estado de amor no correspondido y de ira, que la va consumiendo hasta su extinción. Por desgracia, es probable que todos los abogados matrimoniales hayan oído muchas veces la historia de Eco y Narciso.

La música moderna también ha utilizado el mito de Narciso y Eco, escucha, a ver qué te parece la canción de Christina Rosenvinge:


ZORBA EL GRIEGO


Con la llegada del estudiante Basil (Alan Bates) a una isla griega para explotar una mina alquilada, junto con su capataz Zorba (Anthony Quinn) al que hace muy poco ha conocido y que es hombre maduro con larga experiencia vital, se ven enfrentados dos caracteres. El mísero entorno del pueblo está formado por mujeres sometidas a vejatorias condiciones, hombres duros ávidos de sexo y viejas mujeres chismosas. Zorba, un hombre sencillo que asume la vida con alegría y sin complicaciones, anima a su jefe a realizarse, correspondiendo a la hermosa viuda del pueblo, deseada por los hombres, odiada y envidiada por las mujeres, amada por el joven hijo del notable del pueblo al que ignora. 

Cuando los vecinos se enteran de que la viuda tiene encuentros con Basil y el hijo del notable se entera de ello, éste se suicida, lo cual despierta el odio del padre que durante el funeral de su hijo lleva a cabo su venganza. Los hombres, hambrientos de sexo y las mujeres insatisfechas con sus maridos, acosan a la viuda a pedradas. Zorba intenta impedir el asesinato pero el padre del suicida consigue degollar a la viuda. La escena está cargada de crueldad y suprema cobardía.






Zorba, El Griego (Βίος και Πολιτεία του Αλέξη Ζορμπά, Vida y Aventuras de Alexis Zorbas) es una novela escrita por el escritor griego Nikos Kazantzakis, publicada en 1946. Es la historia de un joven intelectual griego que escapa de su monótona y aburrida vida con la ayuda del bullicioso y misterioso Alexis Zorba. Fue adaptada en 1964 al cine en la versión dirigida por Michael Cacoyannisdel mismo nombre, así como a musical en 1968.


Para profundizar en el argumento de la película, dirígete a este enlace.


Συρτάκι, danza tradicional griega.

El sirtaki es una danza griega popular y una de las atracciones culturales de Grecia y de las tabernas de estilo griego de todo el mundo.

Parece ser que no es una danza griega tradicional y que el sirtaki fue creado por Mikis Theodorakis en 1964 para la película Zorba el griego, mezclando versiones lentas y rápidas de la danza de Hasapiko (Hasápikos, Chasápikos).

Se baila en una formación en línea o círculo con las manos en los hombros de los vecinos. La formación en línea es más tradicional.



Una característica de la danza y la música del Sirtaki es su aceleración, con una parte más lenta y otra más rápida. El ritmo es de 4 tiempos que aumenta, y se cambia a menudo a 2 tiempos en la parte más rápida. Por consiguiente, la danza comienza lenta, transformándose gradualmente en más rápida, a menudo incluyendo saltos.


EL TEATRO GRIEGO



1. INTRODUCCIÓN AL TEATRO.

El teatro es sin duda una de las grandes aportaciones de Grecia  a la cultura occidental. El teatro surge en Atenas coincidiendo con el auge de la democracia y con el prestigio de esta ciudad en el resto de Grecia. También se cultivó en la Magna Grecia.
           
Los géneros teatrales griegos son: tragedia, comedia y drama satírico. Éste último se ponía en escena después de las tres tragedias. Se trataba de una pieza teatral de carácter alegre y festivo, en la que se representa un mito a cargo de actores que forman un coro de sátiros o silenos.
           
La representación teatral griega era parte del culto al dios Dionisio, dios de la fecundidad, y se ponía en escena durante las fiestas religiosas de Atenas dedicadas  a este dios –Leneas y Grandes Dionisíacas -, en el marco de concursos que realizaba la ciudad, donde participaban los mejores poetas del momento; el destinatario era el pueblo de Atenas. En el concurso de tragedias cada autor presentaba tres tragedias y un drama satírico; en el de comedias cada poeta llevaba a escena una o dos obras, según la época.

Los gastos de decorado, vestuario y de todo lo que conllevara la representación de las obras  eran sufragados por ciudadanos con recursos económicos (coregos), a quienes la ciudad encomendaba su organización como parte de sus obligaciones fiscales.
           
El lugar de la representación estuvo sujeto a cambios a lo largo del tiempo. En un principio se hacían construcciones temporales en el ágora, después se aprovecharon espacios naturales: una ladera servía de graderío y los espectadores se sitúan en principio sobre la tierra. Con el tiempo se instalan gradas, de madera en un primer momento, de piedra después. Estas últimas alcanzan una gran perfección pues favorecen la comodidad del espectador y la acústica. El graderío se divide en sectores, separados por escaleras en sentido vertical y por uno o más pasillos en sentido horizontal.


1) Orígenes:

            El origen del drama griego resulta una cuestión bastante problemática y discutidísima. La fuente fundamental para su estudio es la Poética, de Aristóteles, quien señala el origen del teatro griego en improvisaciones sobre el ditirambo (= canto ritual en honor de Dioniso), tal vez a cargo de “sátiros”, a cargo de personas disfrazadas de macho cabrío. Hemos de buscar, pues, las raíces del teatro en la danza y la lírica populares, que presentaban diálogos y contaba con la representación de un mito, en diversas fiestas religiosas, particularmente las de Dioniso. Sin embargo, esta primitiva fase ritual nos resulta poco conocida, pues lo que poseemos son ya “auténticas obras literarias” desligadas de los antiguos rituales y corresponden al siglo V a. de C. Tradicionalmente suele atribuirse a Tespis la creación del teatro griego, a finales del siglo VI, bajo el mandato del tirano Pisístrato, en Atenas, aunque su obra no se ha conservado.

2) Representaciones:

            Las representaciones dramáticas en Atenas eran acontecimientos de gran importancia social. Se llevaban a cabo en el transcurso de las fiestas de Dioniso, especialmente en las “Grandes dionisias” y eran organizadas a modo de concurso con premios para los mejores poeta (autor), corega (=ciudadano “rico” que sufragaba los gastos de la obra), y protagonista, tanto en tragedia como en comedia. El premio, otorgado por un jurado elegido por sorteo, solía ser una corona de hiedra. Las representaciones estaban presididas por el sacerdote de Dioniso, que ocupaba un asiento privilegiado entre el público, así como por el “arconte epónimo” (= magistrado encargado de la organización). Este arconte era el que designaba a los autores y a los coregas y éstos corrían con los gastos de los coreutas (=miembros del coro). Las obras eran dirigidas por los propios autores.

            Las representaciones comenzaban por la mañana temprano; cada día se ponían en escena cuatro o cinco obras y cada una de ellas se representaba de un tirón. El ateniense que asistía a las Grandes Dionisíacas sin perderse una podía ver de 15 a 17 obras en cuatro días (unos veinte mil versos). Dada la importancia social y educativa del teatro el estado sufragaba la entrada de los ciudadanos pobres con el fondo de los impuestos destinado a los espectáculos.

            Los actores –siempre hombres- se servían de máscaras y vestuario apropiados al personaje representado; En la tragedia se usaban largas vestiduras y bota alta (“coturno”); en la comedia la ropa se acercaba más a la cotidiana, aunque también había rasgos caricaturescos. El teatro griego, pues, es de carácter popular en cuanto que se representa en grandes fiestas públicas, ante todo el pueblo. Tiene una función didáctica ya que representa la conducta y el destino de los héroes y ciudades en momentos de crisis, poniendo de manifiesto las consecuencias de la uJbri" o actitud soberbia, que genera fracaso o muerte, aunque se aprecia una cierta esperanza en una conducta más justa y más humana. Los griegos veían en el teatro una manera de purificarse (“catarsis”) de sus defectos como hombres y como ciudadanos de la pólis.

2. LA TRAGEDIA. ORIGEN, DEFINICIÓN, FORMA Y CONTENIDO.

            El origen de la tragedia es controvertido; parece que surgió de los cantos corales acompañados de danzas en honor a Dionisio, llamados ditirambos,  en los que se cantaban las aventuras del dios para reclamar su protección. Poco a poco se habrían ido añadiendo hazañas de héroes  y separándose algunos miembros del coro como personajes individuales.

Una tragedia se puede definir como la interpretación de un mito y donde tienen cabida los grandes problemas del destino humano expresados poéticamente en un estilo elevado. Se trata de un representación seria que pretendía conmover y emocionar al público al enfrentar a un héroe ante un problema al que generalmente no podía vencer. En la tragedia griega hay dolor, sufrimiento, grandeza moral y lucha del hombre con su propio destino; su finalidad es provocar compasión y temor, de ahí la
           
La tragedia escenifica un problema humano, generalmente un conflicto entre el individuo y la sociedad, entre el hombre y  su entorno familiar o entre el  ser humano y alguno de los dioses. Este conflicto se plantea siempre ejemplarizado en un personaje del mito griego, a excepción de la obra Los Persas de Esquilo, única obra basada en un hecho histórico.
Estos personajes procedentes del mito se pueden dividir entre protagonistas y antagonistas, junto a ellos aparecen otros que carecen de nombre: sirvientes, nodrizas, esclavos y  mensajeros. El plantel se completa con los personajes divinos.
           
Junto a estos personajes que recita aparece un coro, formado por entre 12 a 30 personas que con sus cantos subrayan la acción dramática sin hacerla avanzar. Existía la figura del corifeo, que dirigía el coro y actuaba como portavoz del mismo dialogando con los actores.

En la tragedia griega no cabe hablar con propiedad de “actos”, sino de alternancia de partes dialogadas y partes cantadas, que se acompañaban de una danza rígida, hierática, por parte del coro; de ahí que constituya un espectáculo completo y complejo, que en ciertos aspectos recuerda a la ópera.

Las partes de una tragedia son:

a) Prólogo (dialogado o recitado; pone al público en antecedentes de la acción)
b) Párodos (canto de entrada del coro, que quedará situado en la “orchestra”)
c) Episodios diversos (en total cuatro o cinco; están constituidos por los diálogos de los actores entre sí o con el corifeo; con la evolución del teatro estas partes tenderán a alargarse).
d) Estásimos diversos (son las intervenciones cantadas del coro, entre episodio y episodio, acompañadas de danza; al evolucionar el teatro, el contenido de estos cantos se irá alejando de la temática de la obra y paulatinamente irán disminuyendo hasta desaparecer).
e) Exodo (canto final y salida del coro)

La tragedia griega siempre está escrita en distintos tipos de verso (sus autores eran llamados “poetas”); suele oscilar entre mil y dos mil versos y la lengua empleada era un tanto artificial”, sin adaptarse a ningún dialecto en concreto, aunque con predominio del ático. La tragedia griega alcanzó su máximo esplendor en la Atenas del siglo V a. De C.

Se nutre temáticamente de los antiguos ciclos legendarios (troyano, tebano, Jasón, Heracles…) , sin embargo, esto no impide que se traten asuntos de la máxima actualidad que preocupaban a los ciudadanos, de ahí se desprende la función catártica que Aristóteles atribuía a la tragedia.

El análisis y la evolución de la tragedia griega ha de realizarse a través de las obras de los tres autores cuyas obras se han conservado hasta nuestros días: Esquilo, Sófocles y Eurípides.  


2.1. AUTORES Y OBRAS.

Esquilo, Sófocles y Eurípides son los tres grandes trágicos atenienses del siglo V, que vienen a representar la evolución de la tragedia griega en este doble aspecto: hacia una progresiva reducción del papel del coro y hacia una progresiva racionalización del mito.

ESQUILO

Su vida transcurre bajo las reformas democráticas de Clístenes (primera mitad del siglo V) y la euforia ateniense por las victorias sobre los persas (guerras médicas).
Es el primer poeta trágico del que tenemos datos. Nació a finales del siglo VI a.C., participó activamente en las guerras contra los persas en las batallas de Maratón y Salamina. Sus obras tienen cierto carácter primitivo, tienen poca acción al ser representadas sólo por dos actores, y las intervenciones del coro tienen un papel relevante.

            El mensaje básico en el teatro de Esquilo es la temor a los dioses. La justicia divina siempre se cumple a través de los hombres: la venganza, la ira, los celos que sienten los personajes no son más que instrumentos de los dioses, que se valen de los hombres para hacer cumplir las leyes divinas.

Los problemas humanos más trascendentales – la familia, el estado, a política-aparecen en la obra esquílea, no como problemas individuales sino como integrantes de una comunidad, sometida a los designios de los dioses, de esta manera Esquilo integra los problemas personales, sociales y religiosos.
           
Ya entre los antiguos griegos Esquilo era reconocido como un autor de estilo grandioso, que provocaba en el espectador fuertes emociones gracias a su audacia en el uso del lenguaje: inventó epítetos compuestos, utilizó con frecuencia  imágenes, metáforas y expresiones enigmáticas que dificultan la comprensión de las obras. Esquilo es, sin lugar a dudas, el primer dramaturgo de Grecia y de Europa.


Rasgos generales:

- compone sus obras en forma de trilogías o tetralogías “ligadas”, es decir tres tragedias y, a veces, un drama satírico, versan sobre un asunto único;
- sólo intervienen dos actores simultáneamente presentes, de modo que sus obras presentan más bien una situación que una acción, siendo el coro lo más importante.
- Los temas tratados están en relación con la justicia, la responsabilidad por los actos, la venganza que se proyecta de generación en generación, el respeto a la ley, los límites de la autoridad, la impiedad. Se va aprendiendo a través del sufrimiento y sólo entonces llegará el perdón y la comprensión divina. En las tragedias de Esquilo se contempla ya a un Zeus superior a los demás dioses, justo, que aborrece la violencia.
- Sus obras resultan espectaculares y grandilocuentes.
           
Obras: De todas sus obras (80) sólo se conservan 7 tragedias.

            Los Persas (doblemente singular, por ser la única tragedia griega de tema histórico y no mítico y además por ser la más antigua conservada) plantea la derrota del ejército persa en Salamina.
            Prometeo encadenado (sobre el Titán que robó el fuego a los dioses para dárselo a los
hombres)
Los 7 contra Tebas (relacionada con la familia de Edipo),
Las Suplicantes.

La única trilogía completa conservada sobre la figura de Agamenón, su asesinato y la venganza de Orestes, su hijo: Agamenón, Coéforas, Euménides. El rey Agamenón regresa a Micenas procedente de Troya, es asesinado por su mujer Clitemnestra y el amante de ésta, Egisto (Agamenón); Orestes, hijo de Agamenón y Clitemnestra, se venga matando a los asesinos de su padre (Coéforas) y, finalmente, los dioses ponen punto y final a la cadena de muertes y venganzas, perdonando a Orestes  (Euménides).


SÓFOCLES

            La larga vida de Sófocles abarca casi todo el siglo V a.C. Era de familia aristocrática, era culto, piadoso y patriótica. Desempeñó cargos públicos de responsabilidad y estuvo hondamente comprometido con la vida religiosa de Atenas. Su vida transcurre durante la época de mayor esplendor ateniense, coincidiendo con el gobierno de Pericles, cuando se ha favorecido al máximo la participación del pueblo en los asuntos políticos (siempre dentro de los “límites” de la democracia griega); cuando Atenas controla el Egeo y es sede de artistas y filósofos y ha quedado embellecida con grandiosos edificios. Es un momento de equilibrio: hay libertad pero también respeto a la ley. Sin embargo, sus últimos años conocerán el desastre de la guerra del Peloponeso.

            Sófocles renovó la tradición al fijar los tres actores e introducir diversos cambios escenográficos. Desechó la trilogía ligada  y compuso tragedias a partir de un personaje individual.

Sófocles sitúa al hombre en el centro de la tragedia. Es el creador del héroe trágico, un ser humano con ciertas cualidades que le hacen estar por encima de los demás y ser modelo y ejemplo para ellos. Sus héroes aceptan el  dolor con serenidad, incluso cuando son inocentes. La búsqueda de la verdad y de la justicia los aísla y los conduce al único final posible: la muerte.
La lengua de Sófocles, al eliminar la grandilocuencia de Esquilo, se acerca a lo cotidiano: su lenguaje es más transparente y directo, no exento de toques poéticos.

Rasgos generales:

- Introduce un actor más, de modo que se pueden conseguir escenas triangulares, lo que generará más diálogo y menos descripción, de modo que sus obras ganan en dramatismo y tensión. Aunque los coros son aún importantes, sus intervenciones ya no son decisivas.
- Abandona el sistema de “trilogías” y cada pieza es independiente.
- Nos ofrece una visión del hombre como un ser en cierto modo débil e inferior a los dioses y el tema que le obsesiona es la grandeza y caída del héroe (como Edipo).
- Fue el autor más premiado por sus contemporáneos y destaca su fina ironía.

Obras: Se han conservado 7 tragedias.

Fue el dramaturgo que más éxitos tuvo en vida. Compuso más de cien  tragedias, de las que sólo conservamos completas siete.

            Ayax y Filoctetes, que tienen como protagonistas a héroes homéricos;
Antígona, Edipo rey, Edipo en Colono, (que tratan diversos asuntos relacionados con la familia real tebana).

Edipo Rey: es una de las obras cumbres de la tragedia griega. La ciudad de Tebas, en la que reina Edipo sufre una terrible epidemia, cuya causa según el oráculo es haber dejado sin castigo al asesino del anterior rey Layo. Edipo promete descubrirlo y expulsarlo de la ciudad. Tras la aparición de varios personajes, Edipo comprende que el hombre impío al que aludía al oráculo era él mismo, que mató a Layo, su verdadero padre, y se casó con la reina viuda Yocasta, su verdadera madre. Al final Yocasta se suicida y Edipo se ciega y sale desterrado de Tebas.

Tarquinias (sobre Heracles y su esposa Deyanira)

Electra, que trata sobre la hija de Agamenón y la venganza que tramará con su hermano Orestes contra su madre Clitemnestra por haber asesinado a su padre al regresar de Troya.


EURÍPIDES

            Nace sobre el 480 a.C. Vivió en Atenas el apogeo político y cultural de la ciudad. Recibió la influencia de los sofistas y, como ellos, buscó la verdad y la creación de la belleza en sus obras. De personalidad controvertida y extraña, participó poco en la vida política y militar y nunca ocupó cargos públicos. Fue poco premiado en vida y frecuentemente criticado por sus contemporáneos, sobre todo por el comediógrafo Aristófones. Sin embargo entre las generaciones posteriores tuvo una extraordinaria aceptación.

Eurípides es el representante de una época en crisis de valores sociales, políticos y religiosos, quizás por esto lleva a escena los problemas de los atenienses contemporáneos como las crisis matrimoniales, la situación de la mujer, las relaciones sexuales, el mundo de los esclavos. Los héroes de la tradición clásica se humanizan, se parecen a los hombres reales: pueden ser cobardes, egoístas, histéricos, locos… Si Sófocles mostraba a los hombres como deben ser, Eurípides los muestra tal y como son. Algo más joven que Sófocles, prácticamente pueden ser considerados contemporáneos. Sin embargo, reflejará un modo de pensar más moderno, menos “religioso” y más “racional”, lo que provocó que sus obras gustasen menos en su propia época, aunque no en otras. En las primeras obras se aprecia un elogio por el gobierno democrático para ir evolucionando hacia un desengaño y terminar tratando en sus últimas composiciones temas privados, preludiando el helenismo.

Utiliza el mito y lo altera, si es necesario, para reflejar la realidad de su época: la explicación psicológica justifica la actuación de sus personajes, que siempre son responsables de sus actos. Los dioses no son los instigadores del comportamiento humano, sino la fortuna, que es la que rige el destino de los hombres.

Sin embargo, es el tratamiento de sus personajes femeninos lo que caracteriza sus obras. Las protagonistas aparecen envueltas en pasiones  con sentimientos que reflejan la contradictoria conducta humana.

Eurípides mantiene la estructura formal de la tragedia, pero modifica su función: el prólogo se convierte en un elemento introductorio desconectado del resto de la tragedia; las intervenciones del coro se transforman en intermedios musicales que ayudan a la expresión de las emociones y se alejan de la acción dramática.

La naturalidad y la fluidez en el lenguaje destacan como rasgos de estilo en estas obras. Su lenguaje claro y directo tiene una gran fuerza dramática. Un elemento habitual en la parte final de las obras de Eurípides es el deus ex machina, que lo utiliza como recurso para establecer rápidamente el orden en los conflictos planteados.

Rasgos generales:

- Suele recurrir a un prólogo “recitado” y no dialogado, lo que le resta algo de dramatismo.
- Las intervenciones corales se van desligando de la acción.
- Héroes y dioses aparecen demasiado “humanizados”, con dudas y temores; no son “superhéroes”, lo que confiere a su teatro mayor “realismo”
- Recurre a la utilización del “deus ex machina”, divinidad que suele aparecer al final de la obra para solucionar el conflicto.
- El amor es concebido siempre como una pasión violenta y la pasión acarreará la ruina al héroe (recordemos Medea).
- Se observa una búsqueda de una nueva religiosidad, dirigida al hombre como persona, como individuo, y no como ciudadano así como una especial preocupación por los sentimientos de la mujer. También toca temas de aventura y evasión.

Obras:

Eurípides fue el autor más apreciado entre los romanos, por eso es del que se ha conservado un mayor número de obras. La tradición ha conservado más obras suyas que de ningún otro poeta trágico: dieciocho- un drama satírico (El Cíclope) y diecisiete tragedias.

Sus argumentos tratan los grandes ciclos míticos y con frecuencias las mujeres son las protagonistas. Entre sus obras destacan: Hipólito, Bacantes¸ Troyanas, Hécuba, Alcestis, Heracles, Medea.
           
            Conviene destacar Medea (en la que plantea el enfrentamiento entre razón y pasión al
que se ve llevada Medea tras su abandono por parte de Jasón);
Hipólito (que toma como protagonista al hijo de Teseo, acusado de seducción por parte de Fedra, su madrastra);
Las Bacantes (en la que se expone el terrible castigo que a través de las bacantes lleva a cabo Dioniso sobre el rey Penteo, que se le oponía);
Las troyanas (sobre el triste final de las mujeres de Troya que han sido sorteadas entre los reyes aqueos: plantea el tema de la inutilidad y las dolorosas consecuencias de toda guerra); Electra, Alcestis, etc.


3. LA COMEDIA: FORMA Y CONTENIDO.

            La comedia fue adoptada por el estado ateniense más tarde que la tragedia; sabemos que la primera representación oficial tuvo lugar en el año 485 a de C., aunque las comedias que se han conservado íntegras son bastante posteriores, ya que corresponden, en su mayoría, al último cuarto del siglo V, coincidiendo, pues, con el período de las guerras del Peloponeso.

Se representaban también en las fiestas en honor a Dioniso, por tener su origen, como la tragedia, en el ritual de este dios. En un solo día se realizaba la representación de tres comedias como mínimo, compuestas por autores diferentes. El fin de la obra cómica es conseguir la risa del público, por lo que el autor dispone de variados recursos, entre los que no pueden olvidarse los de carácter auditivo (onomatopeyas, distorsiones fonéticas, etc.) ni los visuales (gestos –incluso obscenos-, disfraces llamativos, etc..)

La comedia adopta como tema el mundo propio del poeta, por eso ofrece información muy valiosa acerca de la época. Aparecen caricaturizados en escena los políticos, los dirigentes de la ciudad, los filósofos, los poetas, los ciudadanos, siempre exagerando sus vicios. También se parodian los intereses y las modas del pueblo.

La libertad del poeta para comunicarse directamente con el público demuestra que el autor no pretendía crear una intriga cerrada y perfecta sino que la comedia era considerada como un espacio abierto a toda clase de elementos: chistes, versos de tragedias, discursos políticos, que se mezclaban con la acción porque el fin de la comedia no es crear ficción sino la burla y el humor.

El poeta cómico presenta en sus obras personajes tópicos con vicios y defectos repetidos: el viejo es glotón, las mujeres están obsesionadas con el seco y el vino, los políticos son corruptos, los poetas excéntricos. En sus temas la comedia se pone al servicio de la ciudad, defiende sus intereses, denuncia y critica la guerra, habla de los problemas de la vida, de la injusticia…; pero también invita al goce de la vida, del sexo, de la comida, y a la búsqueda de una  vida sencilla y pacífica.
           
La estructura de la comedia es semejante a la de la tragedia, con algunas novedades:

 -prólogo en el que uno o dos actores impacientan a los espectadores antes de aclarar en qué consiste el asunto que se va a tratar en la obra.
            -párodos es la entrada del coro, que irrumpe en escena con vivacidad
         -agón es la parte básica de la comedia, el enfrentamiento dialéctico e incluso físico entre el protagonista y otros actores o incluso el coro.
            -parábasis es la parte más curiosa de la comedia. Aprovechando la ausencia de actores el coro se dirige al público, bien para alabar al autor, bien para criticar o burlarse de personajes e instituciones.En esta parte el autor expone directamente sus puntos de vista. El texto suele ser mordaz y agresivo.
-episodio es la parte recitada por los actores. Se van intercalando  con los cantos del coro.
        -éxodo es la parte final en la que tiene lugar una fiesta – canto, danza y banquete están presentes- que celebra el triunfo del protagonista.
           
Todo tipo de lenguaje está permitido en la comedia, desde el más lírico –parodiando a poetas, sobre todo a los trágicos- , al más grosero y chabacano. Hay espacio también para los insultos, las palabras malsonantes, las referencias sexuales. La gesticulación contribuía al clima de parodia y humor que el poeta deseaba crear.

            La comedia evolucionó mucho a lo largo de tres siglos, perdiendo el coro y pasando de los temas políticos a los personales.Ya en la antigüedad se distinguieron tres etapas de la comedia: la Antigua, la Media y la Nueva.
           
            En el mundo griego cabe distinguir entre Comedia Antigua, Media y Nueva. El nombre de Comedia Antigua se aplica a la comedia del siglo V, en la que la acción comporta un plan salvador por parte del héroe cómico, que acaba con la derrota del oponente. No es una comedia de costumbres, sino de “la idea dominante”, en la que se defiende una postura en relación con temas íntimamente vinculados a la polis. Los personajes parodiados son a veces contemporáneos (Sócrates, Eurípides, etc), o del mito; otras veces, son inventados (recordemos a Lisístrata). Los coros oscilan entre la realidad cotidiana (ej. coro de ancianas/ ancianos) y la fantasía (coro de aves, nubes, ranas, etc..). La acción salta por encima de toda verosimilitud: se puede bajar al Hades, o subir a los cielos, o llegar a una ciudad utópica en los aires. Normalmente se parte de una situación de injusticia y opresión (dominio de la guerra; opresión de los ciudadanos por los impuestos,..), sobre la que el héroe cómico logrará triunfar, a pesar de su aparente debilidad. Al final, llega la felicidad, terminando la obra, por lo general, con fiesta y boda.

            Esta comedia griega antigua debate siempre, a su estilo (con ataques, burlas, chistes y groserías), los problemas de política, filosofía, etc.., constituyendo un retrato fiel y claro de la vida y sociedad ateniense. Está representada por las obras de Aristófanes.

            En cambio, la Comedia Media y Nueva es la que se desarrolla en el siglo IV. Su máximo representante es Menandro, aunque nos ha llegado de manera muy fragmentaria y, sin embargo, es la que influyó en la comedia latina de Plauto y Terencio y, a través de ellos, en la posteridad (ej, en las comedias de Molière).

En la Comedia Nueva ya ha desaparecido el interés por los temas políticos y se escriben comedias mitológicas y de costumbres, generalmente con intriga amorosa que termina bien tras muchos obstáculos. Hay tipos fijos, como el soldado fanfarrón, el viejo, la doncella, la prostituta, el parásito, etc., y además falta el coro. Las tensiones políticas (Atenas ya se encontraba bajo el dominio de Macedonia) no aparecen, salvo fugaces alusiones. El público, al ver los asuntos cotidianos de las familias medias, olvida y descansa. La Suerte, la Fortuna adquiere rasgos divinos y arregla inesperadamente cuestiones que parecían insolubles por vía humana.


ARISTÓFANES (445-388)

Nace en Atenas hacia la mitad del siglo V a.C. Su vida transcurre en los tiempos de la guerra del Pelopeneso, tiempos de crisis de valores. Sus obras nos presentan a un autor fuertemente vinculado a la vida literaria  y política de su época.
           
La comedia de Aristófanes arranca de la polis ateniense. Los temas recurrentes en sus obras son los problemas del mundo en el que poeta vive: la guerra, la corrupción de los políticos, las frustraciones del hombre vulgar, los efectos de la guerra, la paz, la felicidad de la vida en el campo. Sus argumentos nacen de la realidad denunciando un problema serio que afecta a los ciudadanos y el autor le busca una solución ingeniosa en el plano de la fantasía o del absurdo.
           
La producción de Aristófanes es amplia; casi 40 comedias de las que nos han llegado completas once.
           
En sus comedias Aristófones critica con frecuencia a los políticos que han llevado a su ciudad a la guerra, como Cleón (Los Caballeros). Otro blanco de sus críticas fueron también los sofistas y Sócrates, al que consideraba uno de ellos (Las nubes). También critica con frecuencia en sus obras a Eurípides al que parodia insertando en sus obras versos calcados de sus tragedias (Las ranas, Las tesmoforias) .
           
La aventura y la fantasía está asimismo presente en la obra de Aristófanes. El viaje es un elemento frecuente y la invención de situaciones fantásticas, irreales que se ven reforzadas por la aparición de coros de animales como aves, ranas, avispas que protagonizan sus comedias (Pluto¸ Las asambleístas, Las aves, Las ranas.)

Lisístrata es la más representada de sus obras. El argumento parte de la realidad: la guerra del Peloponeso es un enfrentamiento largo y absurdo cuyas consecuencias están sufriendo todos los griegos. Para ello Lisístrata ha ideado un plan y reúne a mujeres de los dos bandos para convencerlas de que se nieguen a mantener relaciones sexuales con sus maridos hasta que no depongan las armas. Toman la Acrópolis y allí imponen sus leyes; los maridos se sentarán a negociar y al final llega la paz para todos.
           
            Las Nubes, constituye un ataque contra Sócrates a quien Aristófanes falsamente hace representante de los sofistas, la nueva corriente ideológica que invade Atenas, y lo culpa de contribuir a relajar las costumbres de los jóvenes. Las Nubes constituyen el coro, representando a las nuevas divinidades. En la obra vemos cómo un padre, agobiado por las deudas contraídas a causa de su hijo y de su afición a las apuestas en las carreras de caballos, se dispone a ir a aprender junto a Sócrates el manejo de los argumentos para poder deshacerse de los acreedores.

            La Paz presenta a la figura de un viñador que logra subir al cielo montado en un escarabajo y traer a Atenas a la diosa Paz, pese a lo oposición de muchos interesados en la guerra.
           
            Rasgos característicos de la comedia de Aristófanes son: la unión de fantasía y realismo (coro de Nubes junto al propio Sócrates); de burla y seriedad, pues Aristófanes hace reír al mismo tiempo que plantea una tesis seria. Consigue la rotura de la ilusión escénica, es decir, una vuelta a la realidad de la representación, por medio de la parábasis.

            Aristófanes pretende una restauración de la antigua felicidad, acabando con un sistema injusto y opresivo y nos presenta con deformación cómica a los hombres y la sociedad atenienses. Ataca la guerra, el abuso de poder, las desigualdades en el reparto de bienes, la introducción de nuevas ideologías, etc. Hay un aliento pacifista en sus obras, e igualitario, en franca oposición con la política belicista e imperialista de algunas figuras del momento; aliento semejante al de Eurípides, a quien, sin embargo, Aristófanes critica por ser representante del espíritu “moderno”. A través de sus obra,  conocemos, pues, la manera de hablar y de pensar de las distintas clases de ciudadanos. Bajo la risa vemos la guerra del Peloponeso, que arruinó a la ciudad y hundió sus cimientos morales. Es por tanto Aristófanes un excelente documento de trabajo y estudio de la sociedad ateniense de finales del siglo V a de C.

Hay que destacar que en Aristófanes el vehículo de humor es la lengua. Es inagotable en juegos de palabras, dobles sentidosSu lenguaje es cambiante y adaptado a los distintos personajes que representa: desde la solemnidad de ciertos coros, a la más popular, grosera y obscena puesta en boca de personajes del pueblo.



En la siguiente presentación podemos informarnos sobre los actores y el público del teatro