TRANSCRIPCIÓN DEL GRIEGO ANTIGUO

Para poder transcribir bien los términos griegos y reconocer los helenismos en nuestro idioma. Apoyo a los apuntes de clase. 


SALUDOS EN GRIEGO CLÁSICO


χαῖρε!
¡Hola!
χαίρετε, ὦ φίλοι!
¡Hola, amigos!
χαίρετε, ὦ κόραι!
¡Hola chicas!
ὦ φίλ’ ἄνερ!
¡Querido señor!
ὦ χαῖρε, φίλτατε!
¡Hola! ¡Mi amigo del alma!
ὧ χαῖρε, τί φέρεις;
¡Hola!¿Qué haces?
ὦ χαῖρε, Περίκλεις, τί ἔστιν;
¡Hola, Pericles! ¿Qué hay?
ἀσπάζομαι!
Te recibo con un abrazo.
χαῖρε, χαῖρε, ὥς ἀσμένῳ μοι ἦλθες, ὦ φίλτατε!
¡Hola! ¡Hola! Me alegra mucho que hayas venido, amigo.
κἄγωγέ σε!
El gusto es mío.
λέγεται τί καινόν;
¿Qué hay de nuevo?
Παῦλος ἐπέστειλε φράσαι χαίρειν σοι.
Pablo te manda saludos.
τί πράττεις;
¿Qué haces?
πῶς ἔχεις;
¿Cómo estás?
πάντ’ ἀγαθὰ πράττω, ὦ φίλε.
Me va todo bien, amigo mío.





SALUDOS EN LATÍN

             




1. Ave! Nomen mihi est...


Ave!* Nomen mihi est Marcus**. Quid nomen tibi est?**
¡Hola! mi nombre es Marcos. ¿Cuál es tu nombre?
Ave! Ego sum Iulia
¡Hola! yo soy Julia
Mihi pergratum est te convenire
Encantado de conocerte***
Et quoque mihi
Yo también.


*El saludo no es el mismo si va dirigido a una sola persona o a varias. En este contexto la fórmula está en singular: “Ave” pues una persona saluda a otra y viceversa. Si el saludo fuera dirigido a varios, emplearíamos la fórmula de plural: “Avete”.
** Literalmente: Tengo como nombre Marco ¿Qué nombre tienes tú?
***La traducción literal para que veáis cada uno de los elementos de la oración: Es muy agradable para mí encontrarte”. El orden de los elementos puede variar.


2. Salve! Quid agis? ...


Salve! Quid agis?*
¡Hola! ¿Cómo estás?
Bene mihi est**. Quomodo vales tu?
Bien, ¿Cómo estás tú?
Recte, gratias. Velim tradere tibi amicum meum Marcum
Bien, gracias. Quisiera presentarte a mi amigo Marco
Mihi pergratum est te convenire, Marce        
Encantado de conocerte, Marcos.



* Formas de preguntar: Quomodo vales? - Quomodo te habes? - Quid agis?
**Formas de contestar: Valeo - Recte - Bene mihi est - Optimē - Male - Pessimē - Admodum bene (Regular)





APUNTES DE GRAMÁTICA GRIEGA




Como ya os dije en clase, os subo este archivo de un profesor de Griego que me parece que está muy completo. Es una Gramática Griega que podéis descargar para tener en casa y completar los apuntes que tenéis. Si ya tenéis un apéndice gramatical del año pasado os valdrá igual. 




ETIMOLOGÍA GRIEGA-HELENISMOS





Se denomina helenismo a la palabra que proviene directamente del griego y que se usa en otras lenguas.

En los siguientes enlaces podéis descargaros los siguientes archivos sobre etimología griega. 


LAS LENGUAS ROMANCES

Las lenguas latinas o romances también se conocen como lenguas románicas. Son las lenguas modernas que se desarrollaron a partir de latín hablado alrededor del siglo VII en Europa meridional y occidental. (Entre el siglo VII y IX d.C)

El latín vulgar fue la lengua de la conversación, empleada en las relaciones humanas tanto por la gente culta como por el pueblo menos ilustrado, y, en los territorios conquistados por Roma, la lengua habitual de legionarios, comerciantes y colonos, y la lengua oficial de gobernantes, funcionarios y administrados, la cual los indígenas procuraron aprender en un espacio de tiempo relativamente corto, aun cuando no les fuera impuesta, por la necesidad que tenían de comerciar con sus productos con los mercaderes y colonos, y de realizar con los funcionarios sus gestiones de carácter administrativo.

El hecho, sin embargo, de que ésta fuera una lengua hablada y superpuesta a lenguas indígenas preexistentes, motivó que, en las diferentes provincias creadas por Roma en los territorios conquistados e, incluso, en las distintas regiones de una misma provincia, se pro­dujeran desde muy pronto numerosas variedades dialectales de la misma, debido, por una parte, a que cada uno de los pueblos sometidos aprendieron el latín según su propia manera de hablar, es decir, de acuerdo con su acento o “tonillo”, y, por otra, a que muchas palabras tomadas de su lengua vernácula se introducirían en aquella.

A pesar de esto, hemos de pensar que, mientras el Imperio Romano se mantuvo co­hexionado, un ciudadano, p.e., de Gades (Hispania) podía entenderse en latín con otro de Apamea (Siria), siempre, claro está, que ambos tuvieran unos conocimientos aceptables de esta lengua a nivel conversacional. Ahora bien, cuando el Imperio Romano de Occidente cayó en poder de los bárbaros (alamanes, francos, visigodos, ostrogodos, suevos, etc) y se formaron en él diversos reinos, las diferencias dialectales, a las que hacíamos antes mención, se acentuaron y la lengua latina oficial evolucionó con absoluta libertad, fragmentándose en numerosos dialectos (los más importantes de los cuales pasaron a tener, unos siglos después, la entidad de lenguas), cuando los documentos destinados al pueblo se empezaron a redactar en la lengua a la que el Concilio de Tours, en el s. IX, bautizó como lingua Romana rústica, para diferenciarla de las lenguas “bárbaras”, por un lado, y del latín culto, por otro. De hecho, en este siglo tenemos ya un texto románico seguro: los Juramentos de Estrasbur­go, del 842, redactados en francés antiguo.

En España, el primer documento en el que aparecen palabras en romance, que traducen ciertos términos latinos poco comprensibles para el pueblo, son las Glosas Emilianenses, de finales del s. X, encontradas en el monasterio de S. Millán de la Cogolla, en la Rioja.

Las principales lenguas románicas, romances o neolatinas, derivadas del latín vulgar y que se hablan en la actualidad en el mundo, son las siguientes:

Castellano: hablado en España, en Méjico y en todos los países de América Central, así como en los de América del Sur, excepto Brasil y las Guayanas.
Catalán: hablado en las Comunidades de Cataluña y de Valencia, Rosellón (Francia), Andorra, Comunidad de Baleares y en la localidad de Alguer (en la isla de Cerdeña).
Gallego. Hablado en la Comunidad de Galicia.
Francés: hablado en Francia, sur de Bélgica, Cantones occidentales de Suiza, Canadá (Que­bec), Haití, algunas de las Pequeñas Antillas y países francófonos de África.
Portugués: hablado en Portugal, Brasil, Islas Azores y Madeira, Angola y Mozambique.
• Italiano: hablado en Italia y en algunos Cantones suizos.
Provenzal u occitano: hablado en el sur de Francia.
Sardo: hablado en Cerdeña.
Retorromano, ladino o rético: hablado en el cantón suizo de los Grisones, en el Tirol italiano y en le provincia italiana de Friul.
Rumano: hablado en Rumania y en algunas provincias de los países limítrofes.



EL LATÍN CULTO Y EL LATÍN VULGAR



Mientras que el latín culto era patrimonio de las clases nobles y de los literatos, el latín vulgar era la lengua en la que se expresaba el resto del pueblo (soldados, técnicos, artesanos, etc.), la gente no letrada; un poco como sucede hoy, que la gente en la calle se expresa en un castellano distinto al de la gente culta. De esa vía popular, el latín vulgar, nació la mayor parte de nuestro léxico.

-El latín culto: era el latín «escrito», literario. Este latín estaba fijado por las gramáticas, y eso permitió que permaneciera inalterable ante el paso del tiempo. En esta lengua escribieron grandes autores de la literatura universal, como los latinos Virgilio, Ovidio o Cicerón, pero también santo Tomás de Aquino o Dante. El latín culto, además, fue la lengua en la que se transmitió el legado romano: derecho, ciencia, filosofía, etc., siendo la lengua de la cultura en Europa durante muchos siglos.

-El latín vulgar: era el latín «hablado», el latín que usaba el pueblo. El latín vulgar tenía variantes dialectales; así había un latín «hispano», un latín «galo», etc. Ante la caída del imperio romano, el latín vulgar empezó a evolucionar más rápidamente, hasta que se transformó en las lenguas romances que hablamos hoy.

Fíjate en estos ejemplos, en los que se ve claramente que nuestro vocabulario pro- viene del latín vulgar


Latín culto
Latín vulgar
Castellano
ludere
iocare
jugar
equum
caballum
caballo
domus
casam
casa
ignis
focum
fuego